Brujas

En tren desde Bruselas se tarda sobre una hora por unos 14€. Capital de la Región de Flandes Occidental y aunque pequeña, es una de las ciudades más bonitas del mundo.

Declarada en el año 2000 Patrimonio de la Humanidad tiene un casco histórico de impresionante. Su Plaza Mayor (Grote Markt), con su fantástica Torre Campanario o Belfort de 83 metros y el precioso edificio del Juzgado Provincial. Todos los sábados hay mercado. En el centro se alza un monumento que está dedicado a Jan de Breydel y Pieter de Coninck, que fueron cabecillas de las revueltas populares que enfrentaron al pueblo de Brujas con los franceses a principios del siglo XIV. Desde el tren se llega a través de la Zuidzand Straat y luego la Steen Straat, la calle que la sigue a continuación y que desemboca finalmente en la plaza.

El lado norte de la plaza está repleto de cafés y restaurantes bajo casas con fachadas triangulares de preciosos colores de los Siglos XVI y XVII. En el lado destacan las casas de los números 12 y 13, y un edificio de ladrillo rojo del Siglo XV, y en el Craenenburg, justo al lado, donde a finales del Siglo XV estuvo preso a Maximiliano de Austria. En el lado este está el Landhuis, Palacio de la Provincia, neogótico.

Por último, en el lado sur, está el edificio de los Hallen con el maravilloso Campanario de 83 metros de alto, y con forma octogonal, símbolo de Brujas,  que se ve casi desde cualquier punto. En el centro de la fachada hay un balcón con una Virgen y el correspondiente Niño.

La Plaza Burg está unida por una pequeña calle, 'Breidelstraat', a la Plaza Markt. Es otra belleza donde se encuentran situados  por ejemplo edificios históricos como, el Palacio de Justicia, la Probostía, la Basílica de la Santa Sangre y el Ayuntamiento.

Onze Lieve Vrouwekerk (Iglesia de Nuestra Señora) con una Torre de 122 metros la hace la más alta de Bélgica. Alberga entre sus tesoros la Madonna de mármol de Miguel Ángel.

La Catedral de San Salvador y la Basílica de la Sagrada Sangre. En 1839 un incendio destruyó el techo de la iglesia. Se encargó de la reconstrucción el arquitecto inglés William Chantrell, que alargó más la torre la Iglesia para que pudiese ser más alta que la de la Iglesia de San Donatius, dejando la cima de la torre plana, de estilo románico. Esto no gustó y terminaron cambiándola por la aguja gótica que luce hoy día.


En la Edad Media, los canales de Brujas tuvieron que ser adaptados y ampliados para permitir que grandes buques comerciales pudiesen llegar y abastecer a la ciudad. Hoy en día, por los canales de Brujas navegan pequeñas embarcaciones llenas de turistas entre cisnes y puentes. 

Pasear por sus calles entre canales te hacen sentir como si estuvieras en una ciudad de cuento, preciosa y perfecta. Sólo sobran los turistas :o)

La historia de Brujas

Fundada por los vikingos en el Siglo IX, el nombre de Brujas (Brugge) deriva de la antigua palabra escandinava "Brygga" que significa" puerto "o" lugar de amarre. El río Zwin unía el asentamiento al mar del Norte y en poco tiempo se convirtió en un importante puerto de comercio internacional. Junto con la creación de puertos exteriores en Damme y Sluis, el transporte creció cada vez más. Los comerciantes de todo el mundo acudían a la ciudad para vender sus productos y comprar el paño flamenco, que se fabricaba en varias ciudades, entre ellas la cercana Gante. 

Pero la riqueza de Brujas comenzó a declinar en el Siglo XV, con la supremacía del puerto de Amberes. Sin embargo, el arte y la arquitectura continuaron floreciendo y se construyeron fantásticos edificios e iglesias de estilo gótico tardío. A mediados del Siglo XIX, Brujas tocó fondo siendo la ciudad más pobre de Bélgica, pero en el Siglo XX, resurgió cuando la ciudad se convirtió en un destino turístico internacional y el patrimonio medieval de Brujas se convirtió un una auténtica joya que empezó a llamarse la "Venecia del Norte".

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