Cascais

Antes de volver a Lisboa, hacemos otra parada en la cercana Cascais (30 km de Lisboa), un antiguo y pequeño pueblo de pescadores que aunque hoy puede pecar de 'demasiado turístico' demasiado chiringuito, restaurante, terraza enfocada al turisteo y algún edificio que desentona, aún tiene rincones que conservan ese aire marítimo más agradable.

Históricamente era el lugar estival escogido por la nobleza y aún se ven edificios señoriales tan bonitos como este.

Cascais
Cascais

Un paseo hasta el muelle lleno de gaviotas y esperar el atardecer sentados frente a la playa comiendo un helado, es una buena opción para pasar la tarde.

Cascais
Cascais

Como curiosidad, hay un lugar llamado Boca do Inferno, un conjunto de formaciones rocosas de caliza que el mar ha erosionado a través del tiempo dándole formas y cavidades que hace que el sonido del agua se un 'sonido infernal' Una buena forma de volver a Lisboa por carretera, es bordear la costa pasando por Estoril y ver las bonitas playas que se suceden por el camino hasta entrar de nuevo en Lisboa por la zona de Belém.

Personalmente nos gustó más el encanto de Sintra.