Irlanda

Después de alucinar con Escocia, estaba claro que Irlanda no iba a ser para menos y en este viaje pateando de Este a Oeste y de Norte a Sur, quedó claro y confirmado.

Empezamos viaje un 30 de Abril de 2018, se nos hace un poco raro porque solemos llegar por la noche, pero esta vez volamos por la mañana con Ryanair y por delante hasta el 5 de Mayo para disfrutar!.

DUBLÍN: Ciudad Vikinga. Ciudad de Pubs y cerveza. Ciudad cosmopolita y diversa. Llegamos a la Capital de la República de Irlanda y ciudad más poblada de la isla volando con Ryan Air y retrasando una hora el reloj. Para trasladarnos a la ciudad hay varias opciones pero elegimos el bus Aircoach Nº.700 ya que hace menos paradas y llegas muy rápido al centro. Sacamos desde Madrid el billete ida y vuelta porque sale más barato, unos 12 euros por persona y te despreocupas allí. Nuestra parada es O'Connel Bridge, junto al hotel y uno de los puntos principales y mejor ubicados de la ciudad. O'Connel Street es la arteria principal de Dublín.

Tenemos el Fleet Hotel, en la calle de mismo nombre, justo al lado de O'Conell, con la Zona de Temple Bar al lado y en una de las principales zonas comerciales con supermercados, tiendas, bares, restaurantes... de todo. El hotel, como única pega, que por dentro es un laberinto de pasillos y escaleras, pero la habitación fenomenal. Amplia, cómoda y limpia y con detalles tan buenos como enchufes europeos disponibles y tapones por si te molesta el ruido ya que la calle es muy concurrida y algo de ruido se cuela. Si algún día no quieres que entren en la habitación a limpiar, te dejan en la puerta igualmente un cambio de toallas limpias y papel.

Lo mejor para ver Dublín es caminar, las distancias no son muy grandes y el transporte es lamentable en cuanto a horarios. Los tiempos de los carteles no coinciden con los reales, hay cientos de buses y en cambio tardan siglos en pasar, por no hablar de los conductores, bastante antipáticos en general y no te devuelven cambio. Cogimos uno en el que no dejaron subir a un grupo de 5 personas diciendo que eran muchos, cuando había sitio de sobra... Dicho esto, me habían comentado varias personas que Dublín era una ciudad que no valía mucho la pena, y una vez visitada, tengo que decir, que aunque no se puede comparar en belleza con otras ciudades europeas, sí es una ciudad con mucho que ver, y también con su encanto, para nada me pareció que no merezca la pena. Eso sí, lo ideal es poder ir varios días, como nosotros y salir a ver más sitios.

O'Connell Street: Principal arteria de Dublín que comienza sobre el Río Liffey en el puente O'Connell y termina en Parnell Street. Llena de gente a cualquier hora y principal zona comercial cruzada por otras calles principales como Henry Street o Parnell llenas de tiendas. El famoso monumento a la luz, The Spire, es una gran aguja de 120 metros y que mirando hacia arriba desde la base parece perderse en el cielo infinita. Dos estatuas presiden esta calle, Daniel O'Connell y Sir John Gray. Justo a un lado de la calle está el bonito edificio de la Oficina Central de Correos lugar en el que se proclamó la República de Irlanda. A lo largo de la calle tienes montones de buses de dos pisos azules y amarillos y de tranvías.

Ha'Penny Bridge (Puente del medio penique): El más famoso y que debe su nombre a que antiguamente había que pagar medio penique para cruzarlo.

Además del O'Connell Bridge y Ha'Penny Bridge, los más famosos, el río tiene multitud de puentes más como el Millenium Bridge, Grattan Bridge, James Joyce Bridge...

Ha'Penny Bridge
Ha'Penny Bridge

Grafton Street: Entre la Universidad Trinity College y el Parque St. Stephen Green se encuentra una de las calles peatonales principales, llena de tiendas y músicos callejeros. Con la Iglesia de Santa Teresa destacando y la famosa estatua de Molly Malone a sus pies, mujer que de día se dedicaba a vender pescado y de noche a vender su cuerpo.

Christ Church Cathedral o Santísima Trinidad: Es la más antigua de las dos catedrales protestantes de la ciudad. Preciosa desde cualquier punto y rodeada de un bonito jardín. Hay un pequeño puente que comunica la Catedral con Synod Hall donde está el Museo Vikingo Dublinia, muy interesante.

Catedral de San Patricio (St. Patrick's Church): En honor del patrón de Irlanda. Es imponente tanto por fuera como por dentro, conservando la pila bautismal de la época medieval. El parque que hay al lado no tiene desperdicio, de lo más bonito de la ciudad y con vistas de toda la Catedral fantásticas.

St. Stephens Green: Al final de Grafton Street está este precioso parque, con estanque, patos, cisnes, gaviotas, casitas. Muy cerquita la Iglesia de Santa Teresa, pequeñita y preciosa.

Trinity College: En pleno centro y construida sobre un antiguo monasterio agustino, el campus tiene una superficie de 190.000 metros cuadrados. Imprescindible visitar la antigua Biblioteca, con la mayor colección de manuscritos y libros. El pasillo principal 'Long Room' mide 65 metros y contiene más de 200.000 libros. A los lados las estanterías de madera se elevan dos pisos y una fila de bustos de mármol llenan la sala. Al fondo hay una vitrina con el arpa más antigua que se conserva de Irlanda, y símbolo de la ciudad. El Libro de Kells, es la joya de la Biblioteca, con un texto en latín de los cuatro evangelios. Se cree que fue escrito por los monjes que sobrevivieron a los ataques vikingos y se trasladaron a Kells. La entrada es carísima (18€) pero la verdad que es una pasada verlo.

Desde aquí comienza la calle Grafton Street que te lleva al Barrio Georgiano con las típicas casas de puertas de colores.

Temple Bar: El famoso barrio con los típicos pubs irlandeses, restaurantes y zona de marcha con calles adoquinadas. Durante el día también hay mercados de comida, libros, galerías de arte y tiendas de moda alternativa.  Entre sus calles hay una zona llamada Rock Wall dedicada a estrellas de Rock ligadas a la ciudad como por ejemplo U2.

Phoenix Park: Más de 700 hectáreas de extensión hacen de este parque urbano el más grande de Europa. Es tan grande que dentro puedes encontrar el Zoo y destacan la Columna de Phoenix, coronada con el Ave Fénix o el Wellington Testimonal, un obelisco de 63 metros de altura en honor al Duque de Wellington. Con buen tiempo, te puedes dar un buen paseo. La última mañana del viaje, paseamos por él ya que al plan inicial que teníamos para ese día era coger un tren a Howrt que casualmente ese día estaba en obras y la otra alternativa también falló por culpa del mal servicio de bus como contaba antes y ser imposible cogerlo.


GALWAY y ACANTILADOS DE MOHER 

Cruzamos Irlanda desde Dublín hasta el extremo opuesto, al Oeste, hasta llegar a Galway. Una pequeña ciudad en la costa Atlántica con un bonito centro histórico. Su calle principal cruza todo el pueblo y está lleno de tiendas, cafeterías, terrazas y parada obligatoria en La Catedral y el Spanish Arch. Aprovechamos para desayunar algo calentito mientras recorrimos el pueblo. Es muy pequeñito y en un paseo lo ves.

Desde allí por la carretera costera atravesamos el Parque Nacional The Burren (lugar pedregoso) y dejamos atrás el Castillo Dunguaire de principios del Siglo XVI. Pasamos por varios pueblos costeros como Kinvana en los que es tradición hacer Festivales.

Llegamos a los Acantilados de Moher (Cliffs of Moher), cerca del pueblo de Doolin, con unas dimensiones de 8 Kilómetros de longitud y hasta 210 metros de altura. Toman su nombre de las ruinas de Mothar que fue demolido durante las guerras napoleónicas. La Torre de O'Brien está en mitad de los acantilados y fue construída como mirador para los turistas. Al llegar hay un Centro de Interpretación con cafetería donde puedes comer y hacer una visita con información del lugar.

Aquí el tiempo no nos acompañó y tocó lluvia, viento, granizo... un mix completo, por suerte el único rato de mal tiempo que tuvimos, pero aún así el paisaje merece la pena. Puedes caminar en dos direcciones por el borde de los acantilados donde las vistas son impresionantes. Eso si, cuidadín, sobre todo si llueve porque sólo está asfaltado al principio y después es tierra y tiene peligro despistarse.

Cliffs of Moher
Cliffs of Moher

CASTILLO CAHIR / CORK / ROCA CASHEL 

Este día lo dedicamos a visitar el Sur de Irlanda. La primera parada la hacemos en el Condado de Tipperrary, en el Castillo de Cahir construído en 1142 por Conor O'Brien y que está muy bien conservado. Vemos el Castillo por dentro pasando por distintas estancias y torres y junto al Castillo hay un bonito parque bordeado por el río. Algunos árboles tienen figuras talladas como la espada de Scalibur. El pueblo es muy pequeño y en un rato nos lo recorrimos entero descubriendo la Iglesia de St. Paul en un extremo del pueblo y La Catedral en el otro con un gran cementerio a sus pies (mira por donde, justo había un funeral cuando llegamos).

Continuamos viaje hasta la Ciudad de Cork, en la provincia de Munster, atravesada por una gran calle principal, St. Patrick's Street llena de ambiente, tiendas, restaurantes, cafeterías. Es la segunda más poblada después de Dublín. Está construida sobre el río Lee que se bifurca en dos canales formando una isla en la que se encuentra el centro de la ciudad.

Destaca el Mercado Inglés con puestos de comida y la Imponente Catedral de San Finbar, en lo alto de una colina y rodeada de un bonito jardín en el que no pueden faltar las cruces celtas de las tumbas. Según te vas acercando por la calle que te lleva hasta ella vas alucinando, yo por lo menos aluciné.

Otras dos Catedrales destacan, Santa María y Santa Ana (el edificio más conocido cuyas paredes son en parte de arenisca roja y en parte de piedra caliza blanca. El reloj de la Torre es 'El mentiroso de las cuatro caras' porque desde la base del edificio cada reloj parece dar una hora diferente.

Después de comer dejamos Cork y nos dirigimos a Roca de Cashel (Rock of Cashel o St. Patrick's Rock). situado en Cashel, Condado de Tipperary, fue asentamiento de los Reyes de Munster. Está situado en lo alto de una colina, rodeado de una verde llanura llamada Golden Vale (valle de oro). En medio sobresale una roca donde los Reyes de Munster se asentaron en el Siglo V y donde San Patricio convirtió a estos reyes al catolicismo.

Las ruinas son impresionantes por el lugar y las dimensiones. Destaca la Torre de vigilancia de 28 metros, La Capilla Cormac, La Catedral y las Cruces Celtas que abundan sobre todo en el cementerio situado a los pies. Y yo seguía alucinando!

Roca de Cashel
Roca de Cashel

CALZADA DEL GIGANTE / CASTILLO DUNLUCE / BELFAST 

Un día más y ponemos rumbo a Irlanda del Norte haciendo la primera parada en La Calzada del Gigante (The Giant's Causeway). Después de una lección de historia, el bus nos deja en el Centro de Interpretación donde empieza el camino de bajada hacia la costa. Puedes hacerla andando (recomendable) o en bus por 2,20. Estaba nublado, pero en cuanto llegamos, mágicamente el Sol se abre paso y nos acompaña cómplice justo para la visita, así que el camino de bajada es completamente precioso, perfecto y emocionante. Según vas bajando por el camino se van abriendo las montañas verdes que van cayendo sobre formaciones de roca volcánica con formas de columnas hexagonales perfectas dando el efecto de un rompecabezas gigante. Y este rompecabezas deja paso al mar que rompe sus olas contra sus rocas. Parece algo totalmente surrealista, teniendo en cuenta que son formaciones totalmente naturales...

Dos historias explican la leyenda de este lugar. La primera es una lucha entre gigantes, Fionn Mac Cumhaill, con el escocés Benandonner, gigante escocés, que amenaza Irlanda. Fionn lanza al mar trozos de la costa de Antrim creando una senda por la que pueda cruzar y luchar con Benandonner... pero éste último es demasiado grande y Fionn se retira encubierto por su esposa que le disfraza de bebé.

La explicación científica dice que el origen fue las colisiones volcánicas que ardieron y después se enfriaron dejando este legado de 60 millones de años que formaron más de 40.000 columnas de basalto. Sin duda la explicación más lógica, pero la del gigante mola más.

El caso es que este lugar es mágico y con cuidado, las vistas y las fotos más increíbles las tendrás trepando por las columnas que parecen una escalera asimétrica gigante frente al mar.

Después de la Calzada hacemos una pequeña parada para hacer una vista panorámica al Castillo de Dunluce en el pueblo de Bushmills en el Condado de Antrim, famoso por escenas, como no, de Juego de Tronos. Está en el borde de un acantilado de basalto entre rocas.

Una parada para comer y rumbo a Belfast.

Belfast, capital y la ciudad más grande de Irlanda del Norte (Reino Unido). Ciudad donde se construyó el Titanic y que alberga un gran museo dedicado al transatlántico. Bañada por el río LaganDestaca el impresionante Ayuntamiento, que puedes visitar por dentro y fijarte en las bonitas vidrieras con historia de su interior, además de exposiciones. Rodeado de jardines, junto al edificio consistorial forman la Plaza de Donegall. Como nos quedaba ya poco tiempo, lo dedicamos a ver el Ayuntamiento y recorrer las calles llenas de gente y muy comerciales. Hay un Centro Comercial en forma de cúpula acristalada con un mirador en lo alto.

Nos sorprendió la cantidad de muros a modo de recuerdo en memoria a los muchos atentados y asesinatos sufridos en la ciudad.


Planning del Viaje (30/04 - 05/05 2018)

- 30 Abril: Dublín
- 01 Mayo: Galway/Acantilados de Moher
- 02 Mayo: Dublín
- 03 Mayo: Castillo de Cahir/Cork/Roca de Cashel/Dublín
- 04 Mayo: Calzada del Gigante/Dunluce Castle/Belfast
- 05 Mayo: Dublín

Información Práctica y Curiosidades


- La moneda de Irlanda es el Euro, salvo en Irlanda del Norte que es la Libra, pero aceptan por lo general Euros.
- El idioma oficial es el Irlandés, pero todo el mundo habla inglés.
- Varias leyendas explican el por qué de las puertas de colores. Se cuenta que fue un acto de rebeldía contra la Reina Victoria, quien muy apenada tras la muerte del príncipe consorte Alberto, mandó pintar todas las puertas de negro. Otra leyenda dice que un irlandés borracho al volver a casa encontró a su mujer con otro hombre y tras decidir matar a ambos, a la mañana siguiente descubrió que había matado a los vecinos. Todo el mundo decidió pintar las puertas de llamativos colores para evitar confusiones de este tipo...
Otra leyenda en Trinity College es que si pasas por debajo del campanario que se sitúa justo después de la entrada principal nunca te graduaras. Por eso nunca veras pasar a un estudiante por ahi y una foto muy tipica entre los graduados de dicha universidad es hacerse una foto ya con el diploma debajo del campanario.
- Tierra de Castillos y Fortalezas.
- Los colores de su bandera simbolizan: Naranja - A los Protestantes, Verde - A los Católicos, Blanca - La Paz.