Normandía

Nuestro destino principal para el verano de 2019 fue Normandía. Queríamos hacerlo en coche puesto que es un destino con muchísimo que ver y para ello necesitas la libertad de movimiento que te da el coche y de esta forma ir parando donde y cuando quieras. La distancia desde Madrid es bastante importante por lo que planifiqué un viaje de dos semanas dividido en varias etapas de forma que mi pobre marido y conductor no sufriera demasiado e intentando que no nos resultara pesado pasar demasiado tiempo en la carretera.

De esta manera conseguí montar una ruta cómoda tanto a la ida como a la vuelta y aprovechar para conocer distintas ciudades por el camino. En Normandía nos quedamos durante una semana para poder recorrer todos los lugares imprescindibles que quería ver, y alguna parada más extra según viéramos sobre la marcha.

El resultado tras casi 5.000 Km, fue una maravilla de viaje durante el cual, entre ciudades, pueblos, castillos, abadías, museos y playas, visitamos unos 30 lugares.

Este fue el recorrido en líneas generales:

Ruta España-Normandía

* Madrid - Lezo/Rentería (Gipúzcoa) (1 noche)

* Gipúzcoa - Saintes (1 noche)

* Saintes - Poitiers (1 noche)

* Poitiers - Tours - Amboise - Honfleur (Normandía)

* Normandía (7 noches)

 * Honfleur (Normandía) - Le Mans (1 noche)

* Le Mans - Burdeos (2 noches)

* Burdeos - Vitoria Gasteiz (Álava) (1 noche)

* Vitoria Gasteiz - Madrid

En este post me voy a centrar en todas las visitas que hicimos en Normandía.

Dedico otro post con su enlace aquí a cada ciudad francesa que visitamos por el camino desde que dejamos Madrid:

- Saintes

- Poitiers

- Tour y Amboise

- Le Mans

- Burdeos

Fotogalería Gipúzcoa y Álava

II Guerra Mundial

No se puede visitar Normandía, sin hablar de la Segunda Guerra Mundial. No sólo la belleza de esta región la hace tan famosa, la historia se ha encargado de situarla como región clave por todo lo sucedido allí.

La Segunda Guerra Mundial, el conflicto armado más grande y sangriento de la historia universal que enfrentó a las Fuerzas del Eje (Alemania, Italia y Japón, con gobiernos autoritarios e imperialistas) contra los Aliados (Reino Unido, Unión Soviética, Estados Unidos y China) entre 1939 y 1945, dejó su rastro en la región de Normandía.

La fecha oficial, según los historiadores, fue el 1 de septiembre de 1939 con la invasión de Polonia. Desde su subida al poder, Adolf Hitler demostró que sus intenciones eran recuperar el poderío que Alemania ostentaba antes de 1918 y las duras condiciones del Tratado de Versalles. Tras una recuperación económica derivada de la economía de guerra y el impresionante rearme del país, el régimen nazi pudo extender su idea pangermánica y comenzó a anexionar territorios. Tras la firma del acuerdo de Múnich el 29 de septiembre de 1938,  el ejército alemán tomaba el control de nuevos territorios y se producía la evacuación de los checoslovacos.

En agosto de 1939, para sorpresa de todos, Alemania y la Unión Soviética hicieron pública la firma del pacto Mólotov-Ribbentrop. El pacto también incluía varias cláusulas secretas en las que las dos potencias se repartían el este de Europa. Con la tranquilidad de que la poderosa Unión Soviética no supondría un problema, Alemania decidió invadir Polonia el 26 de agosto. El 1 de septiembre de 1939, los alemanes bombardearon la ciudad polaca de Wileun, destruyendo el 75% de la región y matando sin distinción tanto a militares como a civiles.

Este primer ataque abierto hizo que la Gran Bretaña de Churchill finalmente reaccionara y, junto a Francia, declarara la guerra a Alemania y a Hitler. Comenzaba oficialmente la Segunda Guerra Mundial.

En la Segunda Guerra Mundial tomaron parte 72 Estados, los efectivos de todos los ejércitos participantes fueron 110 millones de hombres, de los cuales murieron 34 millones, las bajas en la población civil sobrepasaron los 24,8 millones de personas y desaparecieron más de 5 millones de personas.

Los soviéticos perdieron más de 30.000 fábricas; Alemania prácticamente perdió toda su infraestructura industrial: se destruyeron más de 2 millones de viviendas y otras 2,5 millones fueron parcialmente destruidas. Se dice que quedaron más de 400 millones de metros cúbicos de escombros. China perdió entre 3 y 8 millones de personas mientras 6 millones de judíos fueron exterminados, en el Holocausto.

El 7 de diciembre de 1941, La agresión japonesa a la base naval del Pacífico de EE.UU, Pearl Harbor, definió el curso de la Segunda Guerra Mundial. La aviación japonesa atacó por sorpresa la base naval de Pearl Harbor en Hawaii, donde se concentraba la flota de guerra norteamericana del Pacífico. Roosevelt consiguió que al día siguiente, el 8 de diciembre de 1941, el Congreso aprobara la declaración de guerra contra Japón.

Los buques de guerra anclados en el puerto fueron fácil blanco para los aproximadamente 360 aviones de guerra japoneses que participaron en el ataque. Los norteamericanos sufrieron 3400 bajas con 2300 muertes. El ataque dañó seriamente el poder naval y aéreo norteamericano en el Pacífico.

La bomba que paró el tiempo. La explosión de la bomba atómica de Hiroshima se registró a las 8:15 de la mañana del 6 de agosto de 1945. Las bombas que terminaron la guerra.

Pocos capítulos de la II Guerra Mundial suscitan aún hoy un debate tan intenso entre historiadores, intelectuales y científicos como el lanzamiento de las bombas atómicas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki de principios de agosto de 1945. ¿Fue el primer y único bombardeo con armas nucleares de la Historia realmente necesario para lograr la rendición de Japón?

Antes de que el 6 de agosto el Enola Gay, un bombardero B-29, se dirigiera a la ciudad de Hiroshima, tanto en Japón como en EEUU y en el resto del mundo existía la plena conciencia de que la II Guerra Mundial se encontraba en sus estertores. Alemania e Italia se habían rendido y Japón era incapaz de sostener el acoso de unos EE.UU. volcados en el frente del Pacífico.

El 26 de julio de 1945, el presidente estadounidense, Harry Truman, y sus aliados habían presentado una declaración conocida como el 'ultimátum de Potsdam' en el que amenazaban de 'la inevitable y completa destrucción' si el emperador Hiro Hito no se rendía de forma incondicional. Mientras el Gobierno japonés discutía cuáles eran las condiciones aceptables para el imperio del Sol naciente, se rechazó el ultimátum de Truman.

Unos 57 segundos después de que el Enola Gay dejará caer a 'Little Boy', una bomba de uranio de 60 kilos de peso y un potencial destructivo de 13 quilotones, se produjo la primera detonación nuclear de la Historia. La bomba explotó a 600 metros de altura, cerca del centro de Hiroshima, que se convirtió en un enorme cráter de polvo en cuestión de segundos. No existen unas cifras exactas sobre las víctimas que provocó la explosión. Se calcula que unas 80.000 personas murieron de forma inmediata, y que otras 50.000 y 100.000 más fallecieron los días posteriores a causa de las heridas, o en los años siguientes como consecuencia de las radiaciones a las que estuvieron expuestas. Entre las víctimas figuran 11 prisioneros de guerra norteamericanos, un hecho que el Gobierno mantuvo en secreto durante más de 35 años. Hiroshima tenía entre 350.000 y 400.000 habitantes antes de que la bomba convirtiera la mayoría de la ciudad en una masa de escombros.

Tres días después, el 9 de agosto, llegó el segundo mazazo nuclear, esta vez sobre la ciudad de Nagasaki. En principio, el bombardeo estaba previsto para el día 11, pero la previsión de mal tiempo obligó a adelantar la misión. El primer objetivo militar era la ciudad japonesa de Kokura. Sin embargo, una vez allí, los pilotos decidieron cancelar el bombardeo debido a que una gran nube cubría ya la ciudad y limitaba la visibilidad a sólo el 30%.

Aquella nube salvó la vida de miles de habitantes de Kokura, pero condenó a otros miles del segundo objetivo de la misión: la ciudad portuaria de Nagasaki. En total, se estima que murieron cerca de 100.000 personas, entre 45.000 y 70.000 de forma inmediata tras la explosión. Esta vez la bomba, bautizada como 'Fat Boy', estaba compuesta de plutonio y su potencial fue de 21 kilotones. Unos tres días después de la detonación, el emperador Hiro Hito decidió capitular. El 14 de agosto, un mensaje de radio informaba a la población de que el país se rendía.

Con la ocupación de Japón por unos 350.000 norteamericanos se ponía fin a la II Guerra Mundial, pero se iniciaba un debate inconcluido sobre la necesidad y moralidad del bombardeo nuclear. Los defensores de la acción -entre ellos políticos, militares e historiadores como Robert Newman- señalan que permitió salvar la vida de decenas de miles de soldados norteamericanos. La estimación de bajas que habría provocado la invasión de Japón varía en función de la fuente -el presidente Truman habló de entre 250.000 y 1.000.000 hombres; el Estado Mayor, de 370.000 muertos y más de un millón de heridos-. En todo caso, habrían sido muy elevadas, como también lo habrían sido las de civiles y militares japoneses, pues habían recibido la orden de luchar hasta la muerte. Es decir, los defensores sostienen que los bombardeos permitieron salvar vidas.

En el otro lado del debate, se situaron reputados intelectuales como Albert Camus o Albert Einstein, e incluso varios científicos que trabajaron en el Proyecto Manhattan que desarrolló la bomba con James Franck a la cabeza. Denunciaron el bombardeo como un acto 'inmoral' y acusaron a quienes lo autorizaron de cometer 'crimen contra la Humanidad'.

Algunos historiadores, como Howard Zinn, basan sus críticas en el hecho de que el bombardeo no era necesario y que Japón se habría rendido igualmente. Un informe del Departamento de la Guerra realizado en 1946 a partir de entrevistas a funcionarios japoneses parece darles la razón al concluir que 'con toda probabilidad Japón se habría rendido antes del 1 de noviembre de 1945 aunque no se hubieran lanzado las bombas'. 'Si EEUU no hubiera insistido en una rendición incondicional, aceptando la condición de que el emperador permaneciera en el poder, los japoneses habrían aceptado parar la guerra', sostiene Zinn en su libro 'A People's History of the United States'.

El 13 de febrero de 1945, la aviación aliada destruyó la ciudad de Dresden, en Alemania, donde casi 130 mil personas, (la mayoría de ellos refugiados) murieron a causa de este bombardeo. Otras ciudades como Berlín, Hamburgo, Munich y Nuremberg fueron destruidas en la misma campaña aérea, en cuyos ataques masivos participaron más de 1.000 bombarderos.

Mientras, uno de los peores crímenes cometidos por el fascismo alemán durante la Segunda Guerra Mundial, el Holocausto, acabó con millones de personas, entre ellos judíos, islámistas, homosexuales y comunistas, fueron exterminados en cerca de 20 campos de concentración y exterminio humanos creados para asesinar a seres humanos. La tarea de hacer renacer en Alemania al llamado complejo militar-industrial fue toda una estrategia bien pensada y costosa. Dos hombres con grandes conocimientos en política y economía (Wilhelm Frick y Hjalmar Schacht) fueron los designados por Hitler para dirigir los ambiciosos planes de rearme.

Contrario a lo que se piensa, el rearme alemán no comenzó con el ascenso de Hitler sino que inició una vez acabada la Primera Guerra Mundial , durante la llamada República de Weimar. Es en esa etapa que el canciller (jefe de gobierno) Hermann Müller aprueba decretos gubernamentales que fomentan varias políticas secretas de rearme las cuales violan los condicionamientos del Tratado de Versalles. Varias investigaciones posteriores demostraron la hipótesis de que las grandes potencias (Reino Unido y Francia) conocían de los planes de rearme desde el inicio aunque no tomaron acciones para detener la carrera por considerar inofensivas las posiciones de los gobiernos durante la Primera República.

Desembarco de Normandía

El 6 de junio de 1944, más conocido como el Día D, durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas aliadas lanzaron la mayor invasión anfibia y aerotransportada de la historia de la guerra en la operación nombrada en clave como Overlord.

Los desembarcos aliados en las playas de Normandía marcaron el comienzo de una larga y costosa campaña para liberar al noroeste de Europa de la ocupación nazi. En la mañana del día D, tropas de tierra desembarcaron en cinco playas de asalto: Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword en lo que fue la operación naval complementaria desarrollada en el marco global de la Operación Overlord, nombrada en clave como Operación Neptuno. El desembarco fue uno de los elementos clave de la derrota del III Reich. Al final del día, los Aliados se habían establecido en tierra y podían comenzar el avance hacia Francia.

A las 6.30 de la mañana del 6 de junio de 1944 las tropas aliadas comenzaron el desembarco en las playas francesas. En Berghof, la residencia de verano del Fürher, Hitler dormía y nadie se atrevía a despertarlo. No se levantó hasta mediodía, retrasando de forma crucial el envío de refuerzos.

A las 6 de la madrugada los alemanes ya tenían bastante claro que se encontraban ante un ataque importante, pero Hitler había insistido en que el primer ataque sería un cebo para obligarlos a alejar sus fuerzas del objetivo real. Eso, junto al éxito de la Operación Fortitude que había hecho creer a los alemanes que el objetivo era Calais, hicieron que ninguno de sus asistentes se atreviera a interrumpir el sueño de Hitler con la noticia de lo que podía acabar siendo un simple ataque de distracción. 

Cerca de 6.000 barcos aliados ocupaban el canal y se disponían a asaltar la costa normanda. Durante la noche, casi 7.000 paracaidistas se habían situado tras las líneas enemigas. Los barcos y la aviación aliada comenzó a bombardear las defensas germanas, y a las 6.30 comenzó el desembarco.

La batalla de Normandía duró casi un mes, el Día D fue solo el principio. Pero fue un día clave en el que la presencia aliada en Francia era especialmente vulnerable y desorganizada.

La supremacía aérea anglo-norteamericana fue clave para entender el éxito de la operación. Los aviones aliados destrozaron la mayor parte de los puentes sobre el Sena y el Loira, impidiendo que los alemanes pudieran enviar refuerzos a Normandía. A ello se unió la dificultad de los alemanes en cubrir una costa de 4.800 kilómetros de longitud entre la frontera española y holandesa y las continuas desavenencias y contradicciones en el mando militar alemán sobre dónde tendría lugar el desembarco y cómo se le debía hacer frente. El éxito del desembarco permitió el rápido avance de las tropas aliadas hacia el corazón de Francia. 


Visitar las playas, con sus memoriales, restos y museos es uno de los puntos fuertes de Normandía. Es cierto que para ver bien todos los museos necesitarías días, pero también tienen contenidos muy similares, por lo que se puede elegir alguno de los más grandes. Nosotros visitamos el Airborne junto a Utah Beach. Uno de los más completos e interesantes.


LAS PLAYAS

Utah Beach

La playa de Utah Beach mide unos 5 km desde Pouppeville hasta La Madeleine y fue la segunda playa asignada al Ejército de los EEUU. El Desembarco de 23.250 soldados comenzó a las 06:31h, convirtiéndose en la primera playa invadida por los Aliados. La principal unidad de aquel ataque fue la 4ª División de Infantería, comandada por el célebre Theodore Roosevelt Jr., quien acabaría recibiendo la Medalla de Honor a título póstumo. En Utah Beach se produjeron relativamente pocas bajas: menos de 200 entre muertos y desaparecidos. 

Utah fue, de hecho, la playa donde mayor éxito tuvo la operación, pues se consideró prácticamente controlada sólo 1 hora después. Varios factores se han señalado como la clave de aquel éxito: una menor resistencia nazi, la mayor eficacia de los bombardeos previos, el intenso apoyo de la 82ª y la 101ª División Aerotransportada desde el interior, el gran número de tanques anfibios que alcanzaron la orilla, o la marea baja que permitió ver los obstáculos. Curiosamente, uno de aquellos factores determinantes fue en realidad un error, pues varios batallones desembarcaron casi 2 km al sur de donde se había previsto por culpa del oleaje. Ese imprevisto evitó que las tropas penetraran por una zona donde la resistencia alemana estaba mejor organizada. 

Los llamados 'erizos checos', eran unas estructuras metálicas que utilizaban para evitar que los tanques o cualquier otro vehículo pudiera avanzar. En los barcos perforaban los cascos impidiendo que llegaran a la orilla.

Se puede visitar el Museo del Desembarco, que expone un bombardero B26  y el Museo Airborne, que homenajea a la 82ª y la 101ª División Aerotransportada. Tiene tanques, aviones, una colección tremenda de piezas originales de soldados, ropa y recreaciones con luz y sonido de bombardeos y escenas a escala real.

Junto al museo está la Iglesia Sainte Marie.  Sainte-Mère-Église es un pueblo de la península de Cotentin que se hizo célebre en la noche del 5 al 6 junio 1944, en pleno Desembarco aéreo americano. El soldado Steele, un paracaidista americano, quedó colgado del campanario de la iglesia del pueblo y tuvo que hacerse el muerto para sobrevivir. En la actualidad, un muñeco con un paracaídas colgado del campanario de la iglesia recuerda aquel hecho.

Omaha Beach

Omaha es la más famosa de las playas del Desembarco de Normandía debido a la crueldad de la batalla: más de 4.000 soldados murieron en Omaha Beach (3.000 aliados y 1.200 alemanes), motivo por el que fue más tarde conocida como 'Bloody Omaha'.  Muchas películas recrean lo que allí sucedió como 'El día más largo' y 'Salvar al soldado Ryan', o la serie 'Hermanos de Sangre'.

Omaha, junto con Utah, fueron los dos nombres clave que se dieron a las playas donde desembarcaron las tropas de los Estados Unidos comandadas por Omar Bradley bajo la supervisión de Dwight D. Eisenhower, principal organizador del Desembarco de Normandía. En Omaha, el mayor peso de la ofensiva recayó sobre la 1ª División de Infantería, acompañada por la 29ª División de Infantería y varios refuerzos de compañías de Rangers redirigidos desde Pointe du Hoc. En total, 34.250 hombres desembarcaron. La defensa, por parte de los nazis, corrió a cargo de la 352ª División de Infantería. El desembarco se produjo unos 5 minutos pasadas las 6:30h (Hora H) y las dificultades e imprevistos fueron tales que no se dio por tomada Omaha, más o menos, hasta las 14:00h, siendo la última playa donde se consolidó la invasión.

La playa de Omaha se extiende a lo largo de 8 km entre los pueblos de Vierville-sur-Mer, Saint-Laurent-sur-Mer, Colleville-sur-Mer y Honorine-des-Pertes. 

En Vierville-sur-Mer está el US National Guard Memorial, situado en un antiguo búnker.  En Saint-Laurent-sur-Mer se encuentra el Memorial Les Braves, levantado en 2004 para conmemorar los 60 años del Desembarco. Justo al lado se puede visitar el Museo Memorial de Omaha Beach, con mucho material original como armas, vehículos, trajes, fotografías, recreaciones de escenas de guerra a escala real, etc. También está el Overlord Museum que recrea escenas de guerra a escala real, con material original. 

En Colleville-sur-Mer está el Cementerio y Memorial Americano, 9.387 cruces blancas perfectamente alineadas se extienden por el césped dando descanso a los soldados caídos estadounidenses. Tiene una superficie de 70 hectáreas y una longitud de 1 kilómetro.  Allí descansa Theodore Roosevelt, Jr., hijo del que fuera presidente de los EEUU. Entre los difuntos que reposan aquí, 307 no pudieron ser identificados. La lista de desaparecidos asciende a 1557 nombres. El jardín de los desaparecidos está formado por un muro circular sobre el que están grabados los nombres de los desaparecidos. El Memorial, es un monumento conmemorativo con forma semicircular y con una estatua de 7 metros de altura en el centro. Esta estatua representa de forma alegórica el alma de la juventud americana saliendo de las olas.

*El cementerio cerraba a las 6 y no llegamos a tiempo, así que nos quedamos sin entrar por lo que esta foto es la única 'robada'.

Cerca, en La Cambe, una localidad del departamento de Calvados situada cerca de la playa de Omaha Beach, donde desembarcaron las tropas estadounidenses, también se puede ver la otra cara de la moneda, el Cementerio Alemán de La Cambe, uno de los pocos lugares dedicados al bando perdedor. Diferente al Americano, aquí las cruces pequeñas y de piedra se van repartiendo por la gran explanada. Desde el Tratado de Versalles de 1919, los cementerios alemanes presentan cruces y tumbas oscuras. Inaugurado en septiembre de 1961, en sus 7 hectáreas de superficie hay enterrados 21.222 soldados alemanes caídos en combate en Normandía. En este cementerio también hay un lugar dedicado a los soldados anónimos donde reposan los restos de 207 soldados desconocidos. Cuenta con un jardín de 3 hectáreas, en el que se plantaron 1.200 arces en 2009 en aras de la paz. La presencia de árboles por todo el cementerio responde a una tradición nórdica según la cual los difuntos reposan a la sombra de los árboles.

Pointe du Hoc

Merece la pena parar en este acantilado situado entre las playas de Omaha y Utah. Los Aliados sabían de la existencia de baterías en este punto estratégico y enviaron allí a los Rangers del Ejército de los EEUU, uno de sus cuerpos de élite. 225 soldados tomaron los acantilados trepando con cuerdas en plena madrugada, luchando contra las balas, el oleaje y el terreno adverso. Sólo 90 de ellos pudieron seguir combatiendo, y cumplieron su objetivo. Hay un pequeño museo en la entrada, un memorial, y continuando por un camino de piedras grises llegas a un enorme campo lleno de cráteres provocados por los bombardeos previos. Las vistas son impresionantes, y hay muchos restos de búnkers en los que se puede entrar libremente y ver los restos y como divisaban desde ellos toda la línea de la costa. 

Gold Beach

Gold fue el nombre en clave para una de las dos playas en las que desembarcaría el Ejército Británico bajo el mando del Mayor Graham. Casi 25.000 soldados de las unidades 50ª División de Infantería y 8ª Brigada Acorazada desembarcaron en Gold Beach hacia las 7:25h. Apenas tres horas y media después, ya habían superado la defensa de la 716ª División de Infantería alemana. Pese al gran éxito de la operación, 400 soldados británicos perdieron la vida en Gold Beach.

La playa tiene una extensión de unos 8 km y abarca los pueblos de Arromanches-les-Bains, Le Hamel y La Rivière. A pie de playa está el Museo del Desembarco de Arromanches. En la zona de playa de esta población podemos ver numerosos restos de las Baterías Alemanas en Longues-sur-Mer, desde donde los nazis bombardearon las playas de Gold y la cercana Omaha. También puedes dar un paseo por el pueblo donde hay varias tiendas, restaurantes y cafés junto al mar. 

Juno Beach

Situada al este de Gold, Juno Beach fue la zona de playa invadida por las tropas de Canadá bajo el control del Ejército Británico. 21.400 soldados de la 3ª División de Infantería y de la 2ª Brigada Acorazada canadienses, desembarcaron en Juno Beach hacia las 7:45. Aunque a las 09:30h ya habían liberado la población de Bernières-sur-Mer, la resistencia ofrecida por los batallones alemanes hizo que Juno fuera una de las playas más sangrientas, con 340 bajas y 574 heridos.

Cubre una distancia de unos 8 km pasando por los pueblos de Courseulles-sur-Mer, Bernières-sur-Mer y Saint-Aubin-sur-Mer. Se puede visitar el Juno Beach Centre, un enorme museo centrado en la participación canadiense. También está el Cementerio de Guerra Canadiense en Bény-sur-Mer.


Sword Beach

5 km al este de Juno, fue la segunda de las playas invadidas por el Ejército Británico. El peso del asalto, cuyo principal objetivo era la liberación de Caen aquel mismo día, recayó sobre la 3ª División de Infantería británica, aunque tuvieron apoyo de muchas otras unidades, incluyendo las Fuerzas de la Francia Libre. Después de Omaha, aquí fue donde se realizó el desembarco de un mayor número de soldados: 28.845 hombres y 2.603 vehículos. Como en el resto de playas, hubo intensos bombardeos previos antes de que los tanques y soldados comenzaran a llegar a la orilla, hacia las 07:30h. Sobre las 09:30h ya habían liberado la primera población, pero la conquista de Caen se retrasaría mucho más de lo previsto: 44 días se necesitaron para tomarla por completo. El Día D murieron al menos 630 soldados en Sword Beach.

Tiene una longitud de unos 11 km y se extiende desde Saint-Aubin-sur-Mer hasta Ouistreham, 15km al norte de Caen. Hay un museo de la Batería de Merville, donde conservan un avión Douglas C-47 auténtico y simulaciones de un ataque aéreo. Otro Museo es el Memorial Pegasus, centrado en la captura del famoso Puente Pegasus, uno de los objetivos clave del Día D. 

Fotogalería Playas Desembarco:

Mucho que ver

Caen

En la prefectura de Calvados muy cerca de las Playas del Desembarco se encuentra la bonita e histórica ciudad de Caen. Fue conquistada por los vikingos y vio nacer al primer rey ingles normando, Guillermo el Conquistador. Junto a su esposa construyeron un gran Castillo fortificado y las 2 famosas Abadías de Caen: Abbaye aux Hommes y Abbaye aux Dames. 

Caen fue anexada al reino francés bajo el periodo del Rey Felipe II, pero durante la guerra de los 100 años, fue ocupada por los ingleses nuevamente por algo más de 30 años. Durante la II Guerra Mundial fue bombardeada durante un mes y medio. El Día del Desembarco, el 6 de junio de 1944, el 70% de la ciudad fue destruida. Su reconstrucción dio lugar a una ciudad con grandes avenidas rectilíneas bordeadas por edificios de unas cinco plantas construidos con la piedra de Caen y algunos edificios con tejado plano fueron modificados para que tuvieran un tejado en pendiente.

Lo primero que vimos nada más salir del parking junto a la muralla ya anunciaba una gran visita:

Castillo de Caen. Construido en 1060 por el normando Guillermo I de Inglaterra. Dentro del recinto del castillo hay dos museos: el Museo de Normandía y el Museo de Bellas Artes. Su hijo Henry construyó después la Iglesia de San Jorge, una torre del homenaje que fue destruida en 1793 durante la Revolución francesa y una gran sala para el duque de la Corte. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue bombardeado en 1944, siendo seriamente dañado. 

El castillo fue construido en una colina y ahora se encuentra en medio de la ciudad. Con un área de 5'5 hectáreas, es uno de los castillos más grandes en Europa Occidental. Actualmente la base de la torre del homenaje ha sido aclarada, y se continua trabajando en excavaciones alrededor de ella.

Junto a la oficina de turismo, está L'hôtel d'Escoville. Un edificio renacentista que mandó construir en el siglo XVI un rico mercader local. Sólo se puede entrar en el patio.

La Iglesia de Saint-Pierre, destaca por su mezcla de estilos arquitectónicos. La fachada, tiene un gran rosetón del siglo XV. Los laterales y el gran campanario normando con su aguja tuvo que se reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial y son de estilo gótico flamígeros. Su abside de estilo renacentista es del siglo XVI.

La calle principal y más animada de Caen es la Rue Saint-Pierre. Repleta de tiendas con productos típicos, y cafés, alzando la vista se encuentran dos de los edificios más característicos de la capital histórica normanda con el entramado de madera rojo en los número 52 y 54.

La Rue Froide es una de las más antiguas y características de la ciudad con más casas en piedra de Caen del siglo XV y entramados de madera. La Iglesia de Saint-Sauveur y su singular estructura: dos naves con sus presbiterios. El de la izquierda es gótico (S. XV), mientras que el de la derecha es renacentista. 

Al final de la Rue Froide se llega a la Place Saint-Sauveur, del siglo XVIII inspirada en la place des Voges de París. Aquí se ajusticiaba a los condenados a muerte y hoy día todos los viernes se celebra el mercado más antiguo de Caen. En invierno, ponen mercadillo navideño y también hay mercadillos de libros o eventos gastronómicos. De junio a septiembre, cada año hay una decoración distinta. En el centro de la plaza, la estatua de Luis XIV representado como un emperador romano.

Desde la place Saint-Sauveur, se llega a la Place Fontette, con el gran edificio neoclásico del palacio de justicia y la animada Rue Écuyère, con tiendas de antigüedades y terrazas.

Y llegamos al plato fuerte de Caen, Saint-Étienne, la iglesia abacial de la llamada 'Abadía de los hombres' (Abbaye-aux-homme). Espectacular, esta iglesia románica normanda se levantó en sólo 15 años en la segunda mitad del siglo XI. Fue fundada por Guillermo el Conquistador, donde el duque de Normandía y su esposa Matilde de Flandes tenían una residencia. Alberga la tumba de Guillermo, cuya marca en Normandía nunca se ha olvidado. Los jardines del claustro son dignos de ver, a los que se puede acceder pasando por el ayuntamiento, además de la exposición que hay en su interior que muestra lo ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial cuando la abadía se transformó en hospital y acogió a muchos ciudadanos de Caen que fueron a refugiarse aquí durante el asedio. La cruz roja pintada en el exterior ayudó a que la iglesia y la abadía no recibieran muchos ataques durante la guerra, sólo se dañaron las torres, pero se pueden ver los impactos de metralla en el claustro.

Entre 1562 y 1563, la Abadía fue saqueada durante las Guerras de religión en Francia. Abandonada más tarde, la torre del lucernario se hundió en 1566 y provocó la destrucción de las bóvedas del coro. Jean de Baillehache, monje de Saint-Étienne, impidió que se demoliera por completo, y se llevaron a cabo extensas obras para reconstruir el coro y la abadía en su conjunto. En 1626, fue nuevamente consagrada y en el siglo XIII se añadieron pináculos de estilo gótico a las torres simétricas de 80 metros de altura.

Justo frente a la Abadía de los Hombres están las ruinas de Saint-Étienne-le-Vieux, una iglesia de los siglos XIII-XVI bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial y que se ha dejado intacta, sin reconstruir, para recordar la barbarie de la guerra. 

Durante la guerra de los cien años la iglesia se dañó, particularmente durante el Asedio de Caen en el 1417 que dejó la Iglesia prácticamente en ruinas. Una vez terminado el conflicto se reconstruyó en estilo gótico durante y después de la ocupación inglesa. En 1944, en medio a la segunda guerra mundial, a la Saint-Étienne-le-Vieux la alcanzó un proyectil quedando la nave principal en gran parte destruida.

La verdad que impresiona ver el contraste entre la anterior y las ruinas de esta.

La Iglesia de la Trinidad, la Trinité, conocida como Abadía de las Mujeres -Abbaye-aux-dames, fue fundada por la reina Matilda a principios del XI, poco después de que su marido empezara las obras de la Abadía de los Hombres, y se acabó en el siglo XII. Fue contruida con la intención de ser perdonada por la boda, ya que Guillermo y ella tenían consanguinidad. Una de las partes más antiguas es la cripta que conserva las columnas y capiteles originales. En el centro del coro hay una lápida negra donde se encuentra la tumba de Matilda. La abadía al igual que la de los hombres, se reconstruyó totalmente a principios del siglo XVIII.

Muy cerca están los restos de la Iglesia de Saint-Gilles, bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial.

Paseando por el Barrio de Vaugueux, te trasladas a la zona más medieval, ahora llena de comercios y cafés con terraza y restaurantes, entre las ya más que típicas casas entramadas y suelo empedrado. Cercana está la zona de La Marina con el puerto deportivo que conecta la ciudad con el mar por un canal de unos 15 km y entre las dos, la Torre Leroy, lo único que queda de la muralla que salía del castillo para proteger el puerto.

Fotogalería de Caen:

Honfleur

Nuestro punto base durante toda la estancia en Normandía, fue esta preciosa comuna francesa portuaria dentro del Departamento de Calvados. En cuanto llegas a ella, te gusta al instante, su situación, su puerto, las estrechas calles empedradas y el ambiente, la hacen una de las más bonitas de la región. Los restaurantes, creperies, tiendas de artesanía, son todas bonitas, con las fachadas de entramado en madera y decoraciones preciosas en llamativos colores. Al caer la noche, iluminada es especialmente bonita.

La llegada fue un poco dantesca. Hay varios aparcamientos, pero en nuestro desconocimiento lo dejamos en el que está un poco más lejos del apartamento y el primero que vimos. En realidad no estaba lejos pero si lo suficiente para que el llegar a la casa con ese suelo empedrado y un tramo de cuesta entre turistas por las estrechas calles, y cargados de maletas, se complicara bastante. Al llegar a la casa, la entrada era tan estrecha y con dos tramos de escalera tan empinados y pequeños, que aún no sé como conseguimos subir!! pero, eso forma parte del encanto de ese tipo de construcciones. Una vez arriba y viendo el bonito apartamento de dos alturas, se nos olvidó el camino al instante. Nos dieron un código para abrir las dos puertas de entrada y una vez allí localizamos mejor donde aparcar puesto que íbamos a estar 7 días. Justo al lado del apartamento teníamos otro parking de pago de 8 de la mañana a 8 de la tarde, que usamos varios días ya que pasábamos casi todo el tiempo fuera y no fue necesario pagar casi nada. Otra opción un poco más lejos, 10 min andando, era el parking del Naturspace, este gratis día y noche. Por lo tanto no nos gastamos casi nada en este tema.

Honfleur, puerto desde la época galo-romana con más del 1000 años de historia, se ha desarrollado en torno al S.X antes de convertirse el uno de los puertos más importantes del ducado de Normandía y principal paso para las mercancías que transitaban por el mar hacia Inglaterra. Al principio de la Guerra de los Cien Años, Honfleur se convierte en una fortaleza militar, encargada de defender la entrada del río real, el Sena, contra los Ingleses. Estos últimos ocuparán el otro lado de la ciudad durante una cuarentena de años.

Las murallas han sido desmanteladas al finalizar el S.XVII, el único vestigio todavía visible hoy en día es la Lieutenance, la antigua puerta fortificada y vivienda del antiguo teniente del rey. Situada al borde del estuario del Sena, vio nacer en el siglo XIX numerosos artistas, pintores, escritores y músicos. Honfleur va a hacerse un puerto de salida para los navegantes que desean organizar una expedición hacia el Nuevo Mundo.

Iglesia de Santa Catalina

(L'église Sainte-Catherine en francés) es el principal monumento de Honfleur. Construida en el siglo XV para reemplazar una iglesia de piedra destruida durante la Guerra de los Cien Años, la iglesia de Santa Catalina fue construida enteramente en madera, recolectada en el bosque cercano.

Su forma original de doble casco volcado se debe al excelente conocimiento que los trabajadores de Honfleur tienen de la construcción naval. Es la iglesia de madera más grande de Francia y su campanario independiente de roble es visitado como un anexo al museo Eugène Boudin.

Le Vieux Bassin

Es el pintoresco nombre dado al típico puerto normando de Honfleur. Fue construido en 1681 y necesitó la destrucción de parte de las murallas de la ciudad para ampliar el antiguo puerto.

Hoy en día, el Vieux Bassin es la foto más famosas de las postales con sus casas reflejadas en el agua, sobre todo gracias a los pintores impresionistas del siglo XIX. Las casas de los siglos XVII y XVIII que rodean el puerto están catalogadas como monumentos históricos. La combinación de sus fachadas estrechas y sus tejados de pizarra frente a los barcos amarrados dan la impresión estar dentro de otra época.

Notre-Dame de Grace

Con vistas a Honfleur, la capilla Notre-Dame de Grace fue construida a principios del S.XVII para reemplazar la antigua capilla destruida por un desplome de un acantilado. Originalmente fue erigido por el Duque de Normandía como muestra de gratitud por su supervivencia durante una violenta tormenta.

Desde entonces, esta capilla ha sido venerada y mantiene en su interior pinturas, maquetas de barcos y un órgano antiguo. Durante el día de los marineros (Fête des Marins) en Honfleur, alrededor de Pentecostés, los niños vestidos de marineros suben la colina para ofrecer modelos de barcos pequeños a Notre-Dame de Grace.

En la plaza del mercado alrededor de la iglesia el miércoles o sábado, se montan mercados de productos orgánicos y tradicionales.


El Puente de Normandía (Pont de Normandie) fue construido en 1995 y une Honfleur con Le Havre. Es un verdadero símbolo de supremacía marítima en la región. Cuando lo cruzas sus altos cables metálicos hacen un efecto óptico que parecen infinitos.

Tiene 215 metros de altura y 2141 metros de longitud atravesando el río Sena y fue un récord mundial en el momento de la construcción. Tiene cuatro carriles para coches, dos carriles peatonales y dos carriles para bicicletas. Gracias a su altura, no interrumpe la navegación de los barcos que pasan por el Sena, y se ha convertido en un verdadero icono de la ciudad, apareciendo en numerosas postales.

El Naturospace

Este parque pretende recrear el ecosistema de la selva tropical. Alberga unas diez especies de aves y sesenta especies de mariposas en un invernadero de casi 800 m2.

El Jardín des Personnalités

El Jardin des Personnalités (literalmente 'Jardin de la Personalidad') de 10 hectáreas es un paseo bucólico y cultural creado por el alcalde de Honfleur en 2004. Está ubicado entre el Vieux Bassin y el dique. Al pasear por los numerosos callejones del jardín, podrás encontrarte con los bustos de ilustres personalidades, nativos del pequeño puerto de Normandía o que han vivido allí.

Entre ellos se encuentran los pintores Claude Monet y Eugène Boudin, el compositor Erik Satie, el poeta Charles Baudelaire, los marineros Samuel de Champlain y Jean Doublet, o incluso Charles V y Jean-Baptiste Colbert.

Iglesia Saint-Léonard de Honfleur

Construida en 1186, la iglesia Saint-Léonard de Honfleur fue destruida durante la Guerra de los Cien Años. Reconstruida a principios del siglo XVI, este edificio religioso fue creado en homenaje a Leonardo, un joven noble de la corte Clovis del rey. Es considerado como el Santo Patrono de los prisioneros. Su campanario fue reconstruido con una peculiar forma que la hace diferente .

El Carrusel de Honfleur, se ha instalado cada año desde 1995 delante del ayuntamiento durante los meses de mayo a octubre.

Playa Butin

La ciudad de Honfleur es reconocida como balneario y centro turístico. Su playa, llamada 'Plage du Butin' en francés, se encuentra a la entrada de la ciudad y está equipada con duchas, vestuarios, equipos de alquiler, estacionamiento gratuito y un parque infantil. La visitamos al atardecer cuando estaba especialmente bonita.

La Casa y Museo Satie (Maisons Saties) está dedicada al compositor y músico Erik Satie. Nacido en 1866 en Honfleur, este genio trabajó con grandes nombres como Picasso o Braque, e inspiró a artistas como Debussy y Ravel.

El Museo Eugène Boudin

El museo principal de Honfleur toma su nombre del pintor Eugène Boudin. Fundado a finales del siglo XIX por Alexandre Dubourg y él mismo, este museo alberga una amplia colección de obras de pintores normandos como Boudin, Courbet, Monet, Dubourg y Dufy. Las siete salas del Museo Eugène Boudin son temáticas y una de ellas está dedicada a una colección etnográfica, que incluye trajes normandos, tocados tradicionales o muebles típicos.

Museo Marino de Honfleur

Situado en la iglesia más antigua de Honfleur, la iglesia de Saint-Etienne que da al Vieux Bassin, el museo marino de Honfleur (Musée de la marine de Honfleur) alberga una importante colección de maquetas, grabados y objetos de todo tipo relacionados con el mar. La mayoría procede principalmente de donaciones y herencias. Dedicado la vida de los marineros de Honfleur, así como sobre las actividades típicas de la época: pesca, comercio marítimo, construcción naval, etc.

Fotogalería de Honfleur:

Avranches

Ubicada en el departamento de Manche en la región de la Normandía. Ocupada por la gente de los Abrincates en la antigüedad, ciudad real en el siglo XII, fue devastada por la Guerra de los Cien Años, después pasó por la la rebelión de los pies descalzos en 1639 y la guerra de Vendée a fines del siglo XVIII. Destruida por los bombardeos aliados de la Segunda Guerra Mundial.

Reconstruida a principios del siglo X, la Catedral de San Andrés es un edificio románico que fue completamente destruido en el siglo XIX tras el colapso de la bóveda de la cruz. En su lugar se colocó la Plaza Thomas Beckett , donde hay una lápida ubicada en el sitio donde Enrique II Plantagenet llegó a la penitencia por el asesinato de Beckett.

Construida a mediados del siglo XVII, la Basílica de San Gervais está ubicada en el centro de Avranches y en ella descansa el cráneo de este obispo del siglo VIII. Tiene un agujero donde, según la leyenda, el Arcángel Miguel introdujo su dedo para convencer a San Auberto de construir un templo. Se dice que el espíritu se le apareció al obispo, que está enterrado en el templo, en un total de tres ocasiones. La explicación científica es que el cráneo en realidad perteneció a una persona de la prehistoria que participó en un ritual de trepanación.

El campanario y su reloj clásico, a una altura de 74 metros son el emblema de la iglesia y se puede ver desde el otro lado del pueblo. La fachada es de estilo neoclásico con una gran nave central que cuenta con columnas doradas y arcos a cada lado. La basílica se construyó en el siglo XVII, en parte para reemplazar la catedral destruida del Monte Saint-Michel, que está en los alrededores. Pasaron un par de siglos hasta que la basílica obtuvo su esplendor actual.


Inaugurado en la segunda mitad de la década de 2000, el Scriptorial es el museo de manuscritos de Mont-Saint-Michel. Cuenta con más de 200 volúmenes medievales que incluyen obras de antigüedad de Platón, Cicerón o Aristóteles.

Mientras paseas por la ciudad, también podrás descubrir el memorial de Patton, el antiguo palacio episcopal del siglo XIV que sirve como tribunal de instancia, el colegio de finales del siglo XVIII, las mansiones de Malloué y Beaurepaire, o todavía la antigua abadía de Sainte-Anne de Moutons fundada por Luis XIII en el siglo XVII y hoy en día sirve como centro teatral y cultural.

Galardonada con tres flores en el concurso de ciudades y pueblos en flor de Francia, la ciudad también tiene muchos espacios verdes como El Jardín de Plantas que ofrece una bonita vista de la Bahía de Mont-Saint-Michel así como el antiguo pozo, la abadía de Moutons y el portal románico de la capilla de Saint-Georges de Bouillés, ambos clasificados como monumentos históricos.

Fotogalería de Avranches:

Mont St. Michel

Sin duda el lugar estrella de Normandía. Si tienes pocos días para visitar la región, esto es lo que nunca hay que dejar de ver.

Se trata de una isla rocosa del estuario del río Couesnon, situada en la región de Normandía, en el cantón de Pontorson y en el departamento de La Mancha. En 1862 fue declarado monumento histórico y desde 1979 forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Es una construcción de la Edad Media con su impresionante ciudad medieval y la abadía del Mont-Saint-Michel. Victor Hugo dijo de este lugar que 'es para Francia lo que la Gran Pirámide es para Egipto'.

Al llegar debes dejar el coche en los aparcamientos (de pago) para los visitantes, a unos 2,5 km del monte. Hay bastantes dada la gran afluencia de turistas que llegan. Desde allí sólo hay que caminar un poco hasta un punto señalizado donde existe un bus que sale con mucha frecuencia hacia el Monte, ya que desde el parking está un poco lejos. El bus te deja a unos 400 metros de las murallas, en la pasarela de acceso y desde donde ya puedes ver las impresionantes vistas de cerca del monte y la bahía.

Yo, que soy de lágrima fácil, cuando llego ante un lugar que tantas veces he visto en fotos, imágenes y que tengo tantas ganas de conocer, no puedo evitar emocionarme y soltar una lagrimita de felicidad, aquí me pasó. Es indescriptible tener ante tus ojos algo tan fantástico. Además hacía un día radiante, un poco caluroso de más, pero increíble para verlo. Dependiendo de si quieres visitarlo con marea alta o baja hay que mirar la tabla de mareas y horarios que se encuentra fácilmente en internet. Lo más llamativo es ir en bajamar porque esto te permite bajar de la pasarela de acceso y poder acercarte y caminar por la arena que poco antes estaba cubierta de agua. Desde cualquier punto que mires el monte es una maravilla. Eso si, hay que ir preparado y llevar calzado adecuado porque la arena es más bien una especie de barro que mancha bastante, por eso llevamos unos escarpines y así no estropear las zapatillas.

El único punto de acceso es a través de 3 puertas fortificadas, una por cada cinturón de la muralla. La primera es la 'porte de L'Avancée', que precede a un patio fortificado en el que se encuentra el 'Cuerpo de guardia de los Burgueses' (siglo XVI) con la oficina de turismo, y por el que se llega a la segunda puerta, Porte du Boulevard, que da otro pequeño patio desde el cual atravesaremos ya la tercera puerta, 'Tour du Roi' (siglo XV), con sus matacanes (parte voladiza de las fortificaciones) y su rastrillo (reja) perfectamente conservados. A partir de ahí encuentras la 'Grand-Rue', la calle principal empedrada y estrecha, con preciosas casas del siglo XV y XVI en ambos lados, llena de tiendas, cafés, heladerías y restaurantes.

Subiendo llegas a La Abadía, aquí sí hay que pagar entrada. Destacan sus terrazas, el claustro. Se levanta sobre un promontorio de granito, de 80 metros de altura y en una circunferencia cercana a 1 km. La rodean estructuras defensivas y una muralla, todo un espectáculo para la vista.

La Abadía de Saint Michel está formada por dos partes: la iglesia de la abadía y la 'Marvelle', la zona donde habitaban los monjes.

Al final de la Grand-Rue se inicia la subida por la escalinata del Grand Degré, que te llevará hasta la terraza de Saut-Gaultier (el salto de Gaultier). La terraza occidental tiene vistas de la bahía desde Cancale, al oeste, (Bretaña) hasta los acantilados normandos al este. Desde cualquier punto, te faltan ojos para admirad las vistas y hacer fotos que no hacen justicia a lo que ves en la realidad.

En lo alto, la torre sobre el crucero con la aguja neogótica coronada por una estatua de cobre del arcángel San Miguel. Además está la Cripta de los Grandes Pilares y la 'Gran Rueda', que se construyó en el siglo XIX cuando era prisión y movida por cinco o seis prisioneros servía para subir provisiones y materiales.

El lado malo, es el de siempre en estos lugares, la masificación turística, sobra gente por todas partes, pero aún así, con gente, con marea alta o baja, buen tiempo o no, el Mont Saint Michel es majestuoso y este es su origen:

En el año 966 (a petición, del duque de Normandía), una comunidad benedictina construye en la roca una abadía benedictina. Poco a poco, a lo largo de los siglos, se sigue construyendo: la iglesia abacial románica y los edificios del convento en los siglos XI y XII y los edificios de Merveille (el claustro y refectorio) del S.XIII al .XVI. Todo este edificio es un milagro: traídos de las islas Chausey, los bloques de granito fueron tallados y luego izados hasta la cima del monte. A través de los siglos, el Mont-Saint-Michel ha sido siempre un centro religioso de renombre. Era, junto a Roma y Santiago de Compostela, uno de los puntos más importantes de las peregrinaciones del Occidente medieval.

Su primera vocación, la oración y la bienvenida, son actualmente respetados siempre, en particular a través de la presencia, desde el año 2001, de los hermanos y hermanas de las comunidades monásticas de Jerusalén. Por tanto, es natural que el Mont-Saint-Michel sea una de las 13 Ciudades Santuarios del territorio francés.

Con el tiempo, las mareas y las intervenciones humanas han sedimentado la bahía. Así que, en 2006, en el Mont-Saint-Michel ya no quedaba mucho de isla. Una estrategia para la recuperación del carácter marítimo del Mont y la preservación de la bahía se llevó a cabo ese mismo año. Una presa para limpiar el sedimento fue construido en la desembocadura del Couesnon y nuevos aparcamientos se han construido cerca de él. Los antiguos, al pie del monte, fueron eliminados.

Ahora, cuando el coeficiente de la marea es superior a 110, el monte se convierte en una isla. Las paredes están bañadas en agua. Los accesos a la roca quedan cortados.

Fotogalería Mont St. Michel:

Acantilados de Étretat

Si buscas postales típicas de Normandía, buena parte de ellas serán de este lugar. Para evitar el ya sabido problema para aparcar en sitios con tanto reclamo, llegamos prontito y pudimos aparcar justo al lado de los acantilados.

En la calle que lleva desde el centro de Étretat a la playa la vista se te va al edificio del Hotel la Residence, una de las casas medievales que data del siglo XIV. En realidad fue construido en Lisieux, fue trasladado y reconstruido en Étretat por un arquitecto y transformado en un hotel-restaurante desde 1990. En la Place Maréchal Foch está el el Mercado de Étretat (o el Mercado Viejo / Les Halles), de 1927 con tiendas de souvenirs. Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Étretat fue hospital para soldados británicos y estadounidenses. Más tarde en 1944 fue liberada de los alemanes por la 51.ª División de los Montañeses de los Ejércitos del General Eisenhower en 1944. Frente al mercado una estatua y una placa conmemorativa recuerdan los dos conflictos.

Entre las callecitas de lo que era un pequeño pueblo de pescadores en el Siglo XIX llegas a un parking junto al mar. Ante nosotros esta maravilla de acantilados que componen el litoral de la Costa de Alabastro intercalados con valles. Automáticamente la cámara de fotos echa humo. Ojo con los cartelitos prohibitivos de no llevarse piedras, con lo que nos gusta a los humanos llevarnos lo que no nos pertenece, si nos dejaran dejaríamos la playa vacía. 

Existe una regulación especial de la zona, con el fin de preservar la belleza natural del lugar (vehículos todo terreno y caballos están prohibidos en los acantilados, los perros deben ir con correa) pues este espacio natural alberga una fauna y una flora que necesitan la puesta en marcha de una gestión ecológica. En cuanto a la circulación de las personas, al pie de los acantilados, la ciudad de Etretat ha establecido un sistema de prevención en verano. Dos personas velan en el 'Trou à l'Homme' (Agujero del Hombre), de acuerdo a las mareas con el apoyo de una señalización específica. El pasaje sólo se puede utilizar cuando baja la marea.

Los acantilados se componen de tiza turonense llamada 'de Tilo', muy dura, en su base, y de tiza senoniana por encima, endurecida por muchos bancos de piedra. Desde ellos se puede observar el Canal de la Mancha. Son muy conocidos por su arco natural conocido como el ojo de aguja.

Desde la playa podemos subir a los acantilados por dos lados:

Por el lado izquierdo donde está la falaise d'Aval, el acantilado más famoso por su llamado ojo de aguja, un arco natural formado por la erosión del mar que mide más de 70 metros. A la espalda queda un gran campo de golf. Al subir puedes seguir un camino y meterte con cuidado, que la gente es muy incosciente!!,  entre los recovecos donde las vistas son espectaculares. En este lado hay un bloque de piedra justo delante que está algo separado de los demás también impresionante. Justo cuando estábamos arriba pasó muy cerca un reactor militar a toda velocidad.

Por el lado derecho conocido con el nombre de la falaise d'Amont, hay una pequeña iglesia en lo alto, La Chapelle de Notre-Dame de la Garde que fue construida a mitad del XIX por los marineros de Etretat, confiados ingenuamente de que los designios divinos superasen a la madre naturaleza. Durante la segunda guerra mundial no sobrevivió y fue reconstruida en 1950. Anexo está el museo del patrimonio, Musée du patrimoine d'Étretat.

La Manneporte es otra formación rocosa que se encuentra en el lado opuesto del acantilado de Aval, también digno de ver.

Este fantástico paisaje atrajo hace muchos años a artistas como Boudin, Courbet o Monet. Es un lugar único por el contraste entre la piedra blanca de los acantilados y el verde de su paisaje, junto al azul profundo del mar.

Desde cualquier punto que los mires, desde abajo, al subir, cuando estás arriba... es una auténtica maravilla. Me recordó la impresión que me dio cuando estuvimos ante los Acantilados de Moher en Irlanda.

Fotogalería se Étretat:

Fécamp

Clasificada como Ciudad de Arte e Historia, hasta 1204, Fécamp fue la residencia de los Duques de Normandía, situada en la región de Alta Normandía, antiguo puerto bacaladero en las aguas de Terra-Nova en el departamento de Sena Marítimo, en el litoral del país de Caux. Se pueden divisar las casas de pescadores a lo largo del puerto y la capilla en el acantilado.

Se visita rápido y los principales sitios son estos:

Palacio Benedictino; No te esperas encontrarte semejante edificio, su arquitectura gótico-renacentista exultante te deja impresionado. Inaugurado en 1900, este Palacio fuera de lo común tiene una colección de arte antiguo,  destilería y  bodegas, además del espacio contemporáneo con exposiciones temporales de pinturas y esculturas. Aunque no entres (nosotros no entramos), sólo verlo por fuera con un pequeño parque al frente y los edificios también preciosos que lo rodean, ya vale la pena.

La Iglesia de la Trinidad, es uno de los tres monasterios benedictinos femeninos fundados en el transcurso del siglo VII en esta región. Destruida por las invasiones normandas quedó mucho tiempo abandonada. En la segunda mitad del siglo X se construyó el palacio de los Duques de Normandía en los terrenos de la abadía arruinada. Ricardo I restauró la iglesia donde encontró la reliquia de la Santa Sangre, objeto de mucha veneración. A finales del siglo XX se reconstruyó la iglesia abacial y fue consagrada en 1106.

Frente a la iglesia abacial, los vestigios del Palacio Ducal recuerdan el cariño que tenían los sucesores del normando Rollon por Fécamp.

Paseamos por la calle principal comercial a un lado y con el Puerto Marítimo repleto de barcos al otro. En un extremo la catedral al fondo, y en el otro la playa y el paseo marítimo donde aprovechando el buen tiempo nos sentamos a comer, intentando que las gaviotas no nos quitaran la comida.

Fotogalería de Fécamp:

Dieppe

Llamada la ciudad de los 4 puertos, el pesquero, el de carga, el de pasajeros y el deportivo. Se encuentra sobre la Côte d'Albâtre, en la desembocadura del río Arques y frente a la ciudad británica de Newhaven.

El puerto pesquero es uno de los más importantes de Francia; de hecho, es el primer puerto de mariscos del país. El ferry cruza dos veces por día el canal entre Dieppe y Newhaven, convirtiéndose en la ruta más directa a Londres desde París, de la que se encuentra a 170 Km. Además, es la playa más cercana a París y uno de los dos balnearios modernos más antiguos del mundo. El puerto de comercio fue durante muchos años el primer puerto de comercio de plátanos de Francia.

El paseo marítimo tiene unas bonitas vistas panorámicas de la ciudad, los acantilados, el antiguo castillo,  y las fachadas del bulevar Verdún. El paseo se extiende hasta el muelle al oeste, un punto histórico, ya que aquí se produjo una sangrienta batalla durante la Segunda Guerra Mundial, en 1942, en la que perdieron la vida 913 soldados provenientes de Canadá. La Playa: El paseo marítimo, construido a distancia de la costa, deja paso a un amplio espacio con césped y parques infantiles a lo largo de casi 2 km.

La Puerta de Torretas 'les Tourelles', es la única que queda de las siete que tuvo la ciudad, actual sede del festival de cometas que se realiza aquí cada dos años desde 1980, y los tres puentes de Dieppe: Colbert, construido en 1887; Pont Ango, el puente levadizo de 1950 y la pasarela Amiral Rolland, un popular puente peatonal.

La Plaza de Puits Salés; En el centro de la ciudad, los pozos actuales recuerdan que en otra época en los pozos, el agua salada del mar se mezclaba con el agua dulce cuando subía la marea.

Castillo Museo de Dieppe se encuentra al borde de un acantilado, al oeste de la ciudad, a unos 30 metros de altura. Fue construido con fines defensivos sobre otra antigua fortaleza que, se cree, perteneció al rey Enrique II Plantagenet. El castillo tuvo muchas modificaciones a lo largo de su historia; fue declarado Monumento Histórico en 1904, se convirtió en la sede del Museo Municipal en 1923. Actualmente alberga la verdadera memoria marítima de la ciudad, con colecciones sobre la Armada y obras de arte desde el siglo XVI hasta la actualidad. Además de una interesante exposición de mapas, pinturas, grabados, instrumentos de navegación, etc.

Desde arriba hay unas vistas panorámicas estupendas de la ciudad y el mar.

La Iglesia de Saint-Jacques (Iglesia de Santiago) fue construida entre los siglos XII y XVI en estilos gótico flamígero y renacentista. En su interior se encuentra la Capilla del Tesoro, que está decorada con un friso, llamado 'des sauvages', en el que se reflejan los lugares descubiertos por los marineros y navegantes procedentes de la ciudad.

La Iglesia de Saint-Rémy (San Remigio) tiene sus orígenes en el siglo XIII, aunque el edificio actual se construyó entre los siglos XVI y XVII.

Fotogalería de Dieppe:

Rouen

Puerto y capital del departamento de Seine-Maritime, sobre el río Sena, Rouen es conocida especialmente por haber sido el lugar en el que Juana de Arco estuvo prisionera antes de ser condenada a la hoguera. La arquitectura de esta ciudad, que mantiene intactos sus antiguos barrios, es una maravilla para perderse entre sus calles medievales.

Desde que en 1956 esta ciudad portuaria se dividió administrativamente en Alta Normandía y Baja Normandía, Rouen pasó a ser capital de la primera. Antes, en la Edad Media, ya había sido capital del Ducado de Normandía.

Durante la Guerra de los Cien Años, el rey Enrique V de Inglaterra, tomó la ciudad y volvió a incorporar Normandía a sus dominios. En este contexto histórico, fue juzgada y quemada Juana de Arco el 30 de mayo de 1431, figura desde entonces central en la memoria de la ciudad. Una vez terminada la guerra de los Cien Años la capital normanda retomó las grandes obras, terminándose las iglesias de estilo gótico flamígero.

Creada en 1989, La Armada amarrará de nuevo en Rouen en 2019 con sus conciertos y animaciones. La Armada es une gran concentración de veleros que atrae a los diques de Rouen a miliones de espectadores.

Al estar situada sobre el río Sena, Rouan posee un gran número de puentes que responden a su condición de gran puerto de Francia. Los más antiguos de ellos datan del siglo IX, aunque muchos de ellos debieron ser reconstruidos en sucesivas ocasiones, tras las demoliciones y los bombardeos sufridos durante la Segunda Guerra Mundial.

La Catedral Notre-Dame impresiona por la mezcla de todos los periodos del estilo gótico representados en ella como por ejemplo en su fachada. Este edificio tiene entre otros la peculiaridad, no muy común en Francia, de haber conservado su palacio archi-episcopal y las construcciones anexas de la misma época. Su torre linterna, coronada por una flecha de hierro, alcanza los 151 metros, siendo la más alta de toda Francia. Su fachada occidental posee dos torres, la Torre de Saint-Romain y la Tour de Beurre -o Torre de Mantequilla-.

Iglesia de Saint-Maclou está ubicada en Place Barthélémy, a unos 10 minutos de la Catedral de Notre Dame de Ruán. Es una joya de estilo gótico flamígero francés  en la que se puede apreciar en sus formas alargadas en el exterior y en el interior, un estilo arquitectónico muy característico y que le aporta un diseño único. En esta zona anteriormente había una iglesia románica y se pueden ver diferentes elementos como es el caso del coro. En la fachada occidental se pueden apreciar hasta cinco pórticos.  Está dedicada a San Maclou -Maclovio o Malo-, uno de los siete santos fundadores de Bretaña que vivió en la región en el siglo VII. La iglesia sufrió grandes daños durante la Segunda Guerra Mundial, con la caída de dos bombas en 1944 que causaron muchos daños e incendios que dañaron especialmente las cubiertas.

Palacio de Justicia; es el antiguo edificio del parlamento de Normandía construido en la ciudad de Ruan entre finales del siglo XV y el siglo XX. Es una de las más importantes y más bellas realizaciones de la arquitectura civil de finales de la Edad Media. 

El Gros-Horloge (Gran Reloj), un reloj astronómico del siglo XIV. El reloj está instalado en un arco renacentista que cruza la calle comercial Rue du Gros-Horloge. El mecanismo es uno de los más antiguos de Francia. Formado por un campanario gótico, un pabellón, una bóveda del Renacimiento con grabados en su techo y una fuente clásica, resaltando su color dorado. Fue el primer reloj en construirse para recibir las primeras campanas de la ciudad de Rouen y actualmente está en funcionamiento. Al final de la calle se divisa la plaza de la Catedral con Notre-Dame.

En la Abadía de St. Ouen fue donde Juana de Arco estuvo cautiva. Se trata de un edificio de 130 metros de altura, de estilo gótico. Fue dedicada, al principio, a San Pedro pero cuando llevaron a la abadía el cuerpo de San Ouen, Arzobispo de Rouen, y fue enterrado allí; los nombres de San Pedro y San Ouen se utilizaron comúnmente y finalmente sólo se utilizó el de San Ouen. La historia de la abadía, según archivo del 1000 D.C. 

Su espléndida iglesia, la cual supera a la Catedral de Rouen en tamaño y belleza, además de ser una de las pocas, de entre las iglesias francesas, completamente acabada.  En su interior la iglesia mide 416 pies de largo, 83 pies de ancho y 104 pies de alto. La torre central está coronada con una linterna octogonal de 285 pies de altura.

La Plaza del Viejo Mercado, a poca distancia de allí, fue el escenario del suplicio sufrido por la joven que hoy es leyenda. Una cruz de grandes dimensiones se encuentra hoy en el lugar en el que se colocó la hoguera donde ardió Juana de Arco. 

La Iglesia Sainte Jeanne d'Arc erigida en su honor es una moderna edificación, obra de Louis Arretche, de 1979. Su exterior es diferente a lo que esperas de una típica iglesia, y su interior es especialmente original y bonito. Me gustó muchísimo sus formas diferentes y sus enormes vidrieras.

Junto a la iglesia aún quedan ruinas de la antigua iglesia de Saint-Vincent.

En la Torre Jeanne d'Arc se desarrolló el juicio de Juana de Arco. Esta es su historia:

Nacida en el seno de una familia campesina acomodada, la infancia de Juana de Arco transcurrió durante el sangriento conflicto enmarcado en la guerra de los Cien Años que enfrentó al delfín Carlos, primogénito de Carlos VI de Francia, con Enrique VI de Inglaterra por el trono francés, y que provocó la ocupación de buena parte del norte de Francia por las tropas inglesas y borgoñonas.

A los trece años, Juana de Arco confesó haber visto a san Miguel, a santa Catalina y a santa Margarita, y declaró que sus voces la exhortaban a llevar una vida devota y piadosa. Unos años más tarde, se sintió llamada por Dios a una misión que no parecía al alcance de una campesina analfabeta: dirigir el ejército francés, coronar como rey al delfín en Reims y expulsar a los ingleses del país.

En 1428 viajó hasta Vaucouleurs con la intención de unirse a las tropas del príncipe Carlos, pero fue rechazada. A los pocos meses, el asedio de Orleans por los ingleses agravó la delicada situación francesa y obligó al delfín a refugiarse en Chinon, localidad a la que acudió Juana, con una escolta facilitada por Roberto de Baudricourt, para informar a Carlos acerca del carácter de su misión.

El príncipe Carlos, no sin haberla hecho examinar por varios teólogos, accedió al fin a confiarle el mando de un ejército de cinco mil hombres, con el que Juana de Arco consiguió derrotar a los ingleses y levantar el cerco de Orleans (8 de mayo de 1429).

Acabado su cometido, Juana de Arco dejó de oír sus voces interiores y pidió permiso para volver a casa, pero ante la insistencia de quienes le pedían que se quedara, continuó combatiendo, primero en el infructuoso ataque contra París de septiembre de 1429, y luego en el asedio de Compiègne, donde fue capturada por los borgoñones el 24 de mayo de 1430.

Entregada a los ingleses, Juana de Arco fue trasladada a Ruán y juzgada por un tribunal eclesiástico acusada de brujería, con el argumento de que las voces que le hablaban procedían del diablo, con lo cual se pretendía presentar a Carlos VII de Francia como seguidor de una bruja para desprestigiarlo. Tras un proceso inquisitorial de tres meses, fue declarada culpable de herejía y hechicería; pese a que ella había defendido siempre su inocencia, acabó por retractarse de sus afirmaciones, lo cual permitió conmutar la inicial sentencia de muerte por la de cadena perpetua.

Días más tarde, sin embargo, recusó la abjuración y reafirmó el origen divino de las voces que oía, por lo que, condenada a la hoguera, fue ejecutada el 30 de mayo de 1431 en la plaza del mercado viejo de Ruán. Durante unos años corrió el rumor de que no había muerto quemada en la hoguera, ya que habría sido sustituida por otra muchacha, para casarse posteriormente con Roberto des Armoises. En 1456, Juana de Arco fue rehabilitada solemnemente por el papa Calixto III, a instancias de Carlos VII, quien promovió la revisión del proceso. Considerada una mártir y convertida en el símbolo de la unidad francesa, fue beatificada en 1909 y canonizada en 1920, año en que Francia la proclamó su patrona.


Íntimamente ligada a Rouen, la ciudad de su suplicio pero también del juicio que restablece su inocencia, el recuerdo de Juana de Arco está presente en el patrimonio y el paisaje urbano, desde la plaza del Viejo Mercado hasta el palacio arzobispal en el que transcurrirá parte de su juicio.

Desde marzo de 2015, el Historial Juana de Arco está abierto al público en las dependencias del Arzobispado de Rouen. Este lugar, de gran valor arquitectónico, alberga los vestigios de la Sala del provisorato en la que se condenó a Juana en 1431 y donde transcurrió el segundo juicio que, en 1456, anuló el primero.

Fotogalería de Rouen:


Lyons la Foret

A 40 km de Rouen, este pequeño pueblo de postal se encuentra en el corazón de uno de los más bellos hayedos de Europa, formando parte de los 'Pueblos Más Bellos de Francia'. Casas con paredes de entramados, adobe de colores y ladrillos rosas entre miles de flores forman esta localidad típica normanda. La plaza principal la llenan las terrazas de salones de té, pequeños restaurantes y anticuarios. Justo en el centro hay un bonito mercado cubierto del siglo XVIII. Una larga calle te acerca a la iglesia Saint Denis (siglos XII - XVI).

Con unos 800 habitantes fue antaño un destino de veraneo y de inspiración, concurrido por los artistas. Maurice Ravel compuso en este lugar. Jean Renoir y Claude Chabrol rodaron algunas escenas de sus películas.

Merece la pena acercarse y hacer una parada, nosotros nos quedamos a comer antes de continuar camino.

Fotogalería de Lyons la Foret:


Abadía de Jumiéges y Abadía Saint Wandrille

Volviendo de Rouen hacia Honfleur paramos en dos Abadías que me llamaron la atención preparando el viaje.

Abadía de Jumiéges - Lo reconocemos, una de las cosas que más nos llama la atención es un castillo-catedral-abadía en ruinas.

La Abadía de Jumièges es uno de los monasterios benedictinos más antiguos e importantes de Normandía. Sus torres blancas, que se elevan a casi 50 metros llaman la atención inmediatamente. Su destrucción, en el siglo XIX, le valió el nombre de 'la ruina más bella de Francia' y la imagen de un sitio al aire libre muy marcado por el romanticismo.

Fundada alrededor de 654 por Saint Philibert fue devastada por los vikingos, cuyas incursiones obligaron a los monjes a abandonar el sitio durante casi 10 años. Después de la creación del ducado de Normandía, William Long Sword, segundo duque, promoverá su renacimiento. Después de la partida de los últimos monjes en 1790, los edificios se venderán como propiedad nacional y servirán como cantera de piedra desde 1796 hasta 1824. Las ruinas se mantendrán gracias a la compra en 1853 por la familia Lepel-Cointet, luego por el Estado en 1946. La Abadía de Jumièges se convirtió en propiedad del Departamento de Sena Marítimo en 2007.

El pórtico del siglo XIV, a través del cual se entra, tiene una bonita arquitectura gótica con piedras talladas. Mirando hacia arriba, uno puede ver en uno de ellos una máscara de hombre frondoso. Todo el edificio fue remodelado a finales del siglo XIX en estilo neogótico. Alberga la recepción y las salas de exposición instaladas en los apartamentos de la familia Lepel-Cointet.

Su imponente fachada oeste tiene un porche coronado por una tribuna, y está enmarcado por dos torres de 46 metros de altura. La nave es, con sus 25 metros de altura, la nave románica más alta de Normandía. Todavía se pueden admirar en los capiteles, así como en las bóvedas de los bordes de los pasillos, los restos de las pinturas y en la encrucijada del crucero, solo se puede ver la pared oeste de la torre de la linterna. 

Ubicada en el corazón de un parque cerrado de 15 hectáreas, los antiguos jardines monásticos dieron paso, desde el siglo XIX, a un parque inglés diseñado para resaltar las ruinas. Al noreste de las ruinas de la abadía, la vivienda de la abadía es la antigua residencia de los comandantes. Edificio noble de estilo clásico en tres niveles y techo alto Mansart, la casa de la abadía tiene la apariencia de un verdadero castillo pequeño. 

Horario de 9:30 a 18:30 del 15 de abril al 15 de septiembre. La entrada nos costó 7.50/persona.merece la pena.


Abadía Saint Wandrille - Una comunidad de monjes benedictinos le da la bienvenida a la Abadía de Saint-Wandrille de Fontenelle.

La comunidad monástica de la abadía de Saint-Wandrille perpetúa una larga tradición de oración en el recuerdo y el trabajo, la soledad y la comunión. Encuentra en la Regla de los monjes, escrita en el siglo sexto por San Benito, una expresión comprobada de la vida según el evangelio de Jesucristo.

Los monjes de Saint-Wandrille se convierten en cerveceros, para garantizar recursos económicos para la vida de la comunidad y el mantenimiento de los edificios. La primera cerveza de Saint-Wandrille es una rubia, basada en el ámbar, una cerveza bastante picante pero redonda y refrescante, elaborada en el monasterio y producida exclusivamente con cereales y lúpulo cultivados en Francia. Esta cerveza es la única hasta la fecha producida en Francia por los monjes en su monasterio.

Actualmente se encuentra en plena rehabilitación y bajando por la calle de la entrada, llegas a una tienda donde tienen en funcionamiento un mini-centro-comercial con todo lo que se te pueda antojar. Desde botellas artesanales de cerveza o sidra, hasta chocolates, pastas, dulces de toda clase y sabores, pulseras, llaveros, y recuerdos de todo tipo. Como no caer en la tentación? muy rico por cierto.

Frente a la abadía también hay que parar en la pequeña y bonita iglesia de piedra.

Fotogalería de las Abadías:

Lisieux

Aunque la tenía apuntada, estuvimos a punto de no conocerla por falta de tiempo, pero ese día cambiamos los planes en el último momento y decidimos acercarnos al no estar lejos de Honfleur. Y menos mal que fuimos, o nos habríamos perdido una de las mejores Basílicas que he visto.

Capital del País de Auge situada en el departamento de Calvados, en la región de la Baja Normandía. El nombre de la ciudad procede de la tribu gala que habitó la región: los Lexovii. Después de Lourdes, esta ciudad sagrada es el segundo lugar de peregrinación de Francia. Santa Teresa del siglo XIX pasó casi toda su vida en Lisieux, primero en una casa con su padre y luego en el convento de las Carmelitas a partir de los 14 años. Hay un montón de lugares relacionados con Teresa en la ciudad.

Basílica de Santa Teresa: Santa Teresa de Lisieux fue beatificada en 1923 y canonizada en 1925. Se decidió construir una gran basílica dedicada a su persona en la ciudad donde vivió y murió. El proyecto fue llevado a cabo por el Obispo de Bayeux y Lisieux, Monseñor Thomas-Paul-Henri Lemonnier, y recibió el apoyo del Papa Pío XI, que había colocado su pontificado bajo el signo de Santa Teresa.

Puede alojar a 4000 personas, con más de dos millones de visitantes al año,esta impresionante iglesia católica neobizantina, construida en su honor tiene un campanario de 45 metros de altura. Si el exterior es espectacular, cuando entras te puede pasar como a nosotros, que te quedas boquiabierto.

El interior es algo que nunca había visto hasta ahora, una maravilla de color hecha con mosaicos. Fue financiada enteramente por donaciones y contribuciones especiales de varios países del mundo, basadas en la devoción a Santa Teresa. Por ello, la basílica contiene 18 altares menores dedicados a las naciones que aportaron donativos.

La cripta es otra maravilla y fue la primera sección terminada; cuando crees que has terminado de ver todo, sales y justo al lado hay una entrada que baja. Y vuelves a quedarte boquiabierta. Está decorada con mármol esculpido y mosaicos en tonos azules, blancos y dorados que representan las etapas de la vida de Teresa.

Catedral de Lisieux: En la transición entre el románico y el gótico normando, la catedral de Lisieux fue construida en 60 años, hasta 1230, y fue uno de los pocos monumentos que sobrevivió a la guerra sin demasiados daños.

En el exterior la arquitectura es sobria y discreta, pero en el interior sorprende la altura de las bóvedas de la nave, que son similares a las de la Notre-Dame de París.

Fotogalería de Lisieux:

Le Havre

De todo nuestro recorrido, Le Havre es digamos, el menos bonito, no tiene ni punto de comparación con las ciudades y pueblos típicos normandos, pero estaba muy cerca de nuestro punto base, y aunque diferente, siempre hay algo interesante. Además cruzar el puente de Normandía, aunque sea pagando, siempre es buena excusa.

En julio de 2005, la UNESCO clasificó como patrimonio de la humanidad su casco histórico ideado por Auguste Perret. La ciudad de Le Havre sufrió intensos bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial. Entre 1945 y 1964, la parte bombardeada fue reconstruida bajo el plan urbanístico de un equipo dirigido por Auguste Perret. El perímetro inscrito está integrado por el centro administrativo, comercial y cultural de la ciudad. Entre las muchas ciudades reconstruidas, Le Havre destaca por la excepcional unidad e integridad de su plan de reedificación. La reconstrucción de esta ciudad es un notable ejemplo de aplicación de los principios de la arquitectura y la planificación urbanística de la postguerra, basados en la unidad metodológica, el uso de elementos prefabricados, el recurso sistemático a una trama modular y la explotación innovadora de las posibilidades del hormigón.

Varios arquitectos de prestigio han dejado su impronta en Le Havre. Por ejemplo, Jean Nouvel es el autor de los baños de los muelles mientras que Oscar Niemeyer ideó El Volcán, un espacio del año 1982 que incluye un teatro, una sala de conciertos y un cine.

Monuments aux morts (Monumento a los caídos). Ubicado en el centro de la Place General de Gaulle. No menos de 6000 nombres de havreses, muertos al combate entre 1914 y 1918 son grabados en esta piedra. Es obra del escultor Pierre-Marie Poisson, que glorifica a los soldados muertos en la Primera Guerra Mundial.

Hay una buenas vistas de la gran plaza con el monumento y de frente el bassin du commerce (la cuenca comercial).

La Iglesia Saint-Joseph llama la atención por su torre linterna octogonal de 110 metros de altura. Construida por Auguste Perret, terminada después de su muerte por arquitectos de su Taller, es el símbolo del renacimiento de la ciudad. Es una de las obras de arte arquitectónicas del siglo XX, símbolo de la reconstrucción en Europa.

La Catedral de El Havre o Catedral Notre-Dame-de-Grâce es un edificio gótico y de estilo renacentista, construida en los siglos XVI y XVII, con una fachada barroca. Eso en teoría claro, porque estaba en obras, y sólo pudimos ver una esquinita. Sin embargo si pudimos entrar.

La playa y su paseo marítimo con su gran pista para bicicletas y sus bares y restaurantes frente al mar.

Fotogalería de Le Havre:

Hendaya

Hendaya es un pueblo francés situado en la frontera con España, justo al otro lado del río de Hondarribia. La famosa playa de Ondarraitz con 3 Km de arena fina y las formaciones rocosas llamadas flysch, accesibles desde los senderos a lo largo de la costa, son un reclamo tanto para españoles como franceses. La playa es muy popular entre surfistas, lo cual se nota en el ambiente donde llaman la atención las bonitas casas de colores y estilo neo-vasco.

Llegamos desde Burdeos con un día radiante y después de comer en uno de los muchos locales cercanos se imponía caminar por el amplio paseo marítimo llamado Boulevard de la Mer. A medio camino está el Old Croisière Casino, un edificio que destaca no solamente por ser el único edificio construido en la misma playa, sino también por su particular estilo. Es el único edificio con un estilo arquitectónico arábigo. En la actualidad es una residencia de lujo y un centro comercial.

La situación geográfica de Hendaya, junto a la frontera española, ha hecho que la localidad haya sido siempre un punto importante de comercio entre España y Francia.

La parte más antigua se encuentra junto a la estación de tren la cual fue testigo de un importante evento histórico al comienzo de la II Guerra Mundial, cuando Franco se reunió con Adolf Hilter para discutir acerca de la participación de España en la guerra, como aliado de Alemania. Franco y Hitler se reunieron en un vagón acorazado en las vías de la estación, sin embargo, no llegaron a ningún acuerdo debido a las exigentes peticiones de Franco.

La ciudad fue destrozada por las tropas españolas en 1793. El pueblo fue reconstruido y se convirtió en el lugar de nacimiento del estilo arquitectónico neo-vasco. Alineadas a lo largo de la playa Ondarraitz, se elevan hermosas casas vascas construidas en un estilo similar al de las casas vascas tradicionales pero más modernas. Su estilo es conocido como neo-vasco y la mayoría de estas casas fueron construidas por el arquitecto local Edmond Durandeau a comienzos del siglo XX.


La Plaza de la República se encuentra en el centro del pueblo y es el lugar perfecto para tomar algo o comer en una de las muchas terrazas. Junto a la Plaza de la República se levanta la Iglesia de San Vicente que fue construida durante el siglo XVI. Su exterior se caracteriza por ser de color blanco, con piedra expuesta en la esquinas y contraventanas de color rojo.

El 'Camino de la Bahía' de 14 Km, comienza en la punta este de la playa continuando junto al agua hasta llegar al puente para cruzar a Irún. El sendero prosigue en España, atravesando también Hondarribia. Es un sendero paralelo al agua, desde donde hay unas bonitas vistas de la Bahía de Txingudi y el pueblo. A lo largo del camino, hay también unas ruinas de las murallas construidas por Vauban y varios cañones.

Al final de la playa se divisan dos rocas que se elevan muy cerca de la costa y son conocidas como 'las rocas gemelas' (les deux jumeauxs). La leyenda dice que un día Basajaun (el hombre de los bosques en la mitología vasca) estaba en las Peñas de Aia y desde allí intentó tirar una roca para destrozar Bayona. Sin embargo, se tropezó y la roca se le escapó, cayendo junto a la playa de Hendaya y rompiéndose en dos.

Uno de los principales reclamos de Hendaya es El Castillo de la Abbadia, una mansión diseñada para un tal Antoine d'Abbadia miembro de una de las 200 familias más acaudaladas de Francia. El edificio fue construido entre 1864 y 1879 por el arquitecto Viollet le Duc en estilo neo-gótico inspirado en los castillos de la Edad Media. Poco antes de su muerte en 1897, Antoine d'Abbadia donó el castillo a la Academia de Ciencias. El Château Abbadia se encuentra a menos de 2 km de la playa de Hendaya pero el poco sitio que hay para aparcar está bastante lleno, así al llegar a medio día nos quedamos sin poder entrar.

Un bonito lugar para despedirnos de tierra francesa.

Fotogalería de Hendaya:


Información Práctica y Curiosidades


- Nuestra primera parada desde Madrid hacia Normandía no iba a ser en Gipúzcoa, sino en Bayona, pero la cumbre del G7 que justo terminaba el mismo día que íbamos a cruzar frontera, y las amenazas en los telediarios, de intentar evitar el paso fronterizo por cortes y atascos en toda la ciudad, nos hizo cambiar una semana antes el destino y para evitar problemas, nos quedamos la primera noche en España, y cruzamos frontera a la mañana siguiente. Es cierto que cruzamos sin atascos ni problemas por la mañana, ya acabada la cumbre, pero una parte del camino fue bastante estresante. Nos encontramos con toda la Gendarmería francesa volviendo de la cumbre provocando atascos ya que se dedicaron a meterse a toda velocidad, con las sirenas puestas, entre los carriles llenos de coches evidentemente, no por una urgencia, sino para aprovecharse de su condición y llegar antes a sus destinos.

- En todo el territorio francés, pagarás continuamente peajes, aunque, en las distancias cortas, de menos cantidad de lo que pensábamos. La mayoría eran desde 1 euro hasta 5, salvo algunos tramos más largos que fueron unos 12 euros y uno más caro de unos 30 euros.

- La compensación por tanto peaje, aparte de buenas carreteras, son las Maravillosas Áreas de Servicio francesas. Todas en las que paramos, que fueron bastantes, grandísimas, limpias, con restaurante y tiendas de buena calidad y muchísimo espacio tanto interior como exterior para estar. Terrazas, mesas y muchas zonas verdes para los perretes, columpios para niños, etc. Muy bien, cuando paramos en una aquí automáticamente nos entra nostalgia de las francesas.

- Cuidado con los conductores franceses. Tienen la mala costumbre de adelantar demasiado pegados y una vez de pasan se te echan literalmente encima casi sin dejar espacio.

- Además de otros rasgos peculiares, la región de la Normandía está llena de casas, hoteles y edificios típicos normandos. Incluso las construcciones modernas, se esfuerzan en mantener la belleza de las clásicas fachadas normandas con sus refuerzos de madera. Puedes pasear horas por cualquiera de sus poblaciones y en todas disfrutarás de un ambiente medieval, con casas típicas de entramado de madera que a veces dan la sensación de caerse porque muchas están torcidas.

- El concours des villes et villages fleuris (Concurso de las ciudades y aldeas floridas) es un concurso creado en 1959, organizado en Francia para promover el desarrollo de Parques en las ciudades.

- Los horarios comerciales son un poco 'raros'. Suelen abrir bastante pronto, pero a las 12 cierran casi todo, hasta las 2 que vuelven a abrir. Sobre las 6 de la tarde empiezan a cerrar y tendrás suerte si encuentras algo abierto después de las 6:30-7 como mucho. Algunos supermercados, estiran hasta las 7:30-8 pero muy pocos. Si pretendes ir a comer a un restaurante a 'nuestra hora' entre 2 y 3 de la tarde, te puedes ir olvidando... allí se come de 12 a 2 del medio día, así que o te buscas algo de comida rápida o te quedas sin comer. Incluso en zonas bastante turísticas cuesta encontrar algo fuera de ese horario. Después de escarmentar y quedarnos algún día sin comer, tener que hacer la compra a la carrera porque nos cerraban o quedarnos sin entrar en algún sitio, ya salíamos preparados para los horarios normandos cada día.

- Los supermercados que puedes encontrar en su mayoría son Carrefour, L.Eclerc, Auchan (Alcampo), Aldi, Lidl. Dato curioso, todavía estoy alucinada con la cantidad ingente de yogures en todas sus variedades que pude ver en Auchan, triplica lo que tenemos en los de aquí.

- A pesar de que Normandía es famosa por su clima lluvioso y fresco, hasta te venden imanes y cientos de cosas sobre ello, sólo nos llovió un poquito una mañana y en general hizo muy buen tiempo y una temperatura perfecta para viajar. Varios días amanecía nublado, pero a media mañana lucía un sol radiante.

- Hay que ser 'espabilado' para aparcar. Es decir, la mayoría de los parking son de pago, pero si buscas un poco, encuentras muchos otros que no hay que pagar, o hay que pagar poco por la zona y el horario. En los lugares muy turísticos, hay que darse vida y madrugar para poder dejar el coche lo más cerca posible. Más vale llegar pronto y evitar caminatas de más y gente en demasía.

- Historia de los Castillos Normandos - La región de Normandía que en su origen habitaban los celtas, fue invadida por piratas vikingos provenientes de Dinamarca en el siglo VIII, quienes, tras sitiar París a mediados del siglo IX, llegaron a un acuerdo con el rey francés Carlos III que les cedió la zona a cambio de protección. Este acuerdo se firmó en el Tratado de Saint-Clair-sur-Epte en el año 911.

La región se convirtió en un ducado llamado Normandía, nombre derivado de la palabra Nort-manni que significa Hombres del Norte, con el que se denominaba a los vikingos. El primer Duque de Normandía fue el invasor vikingo Rollon que reinó con el nombre de Roberto I de Northmanorum. Después, sus descendientes llegaron a invadir el sur de Gran Bretaña, tras las luchas con los Sajones. Más adelante, en la Guerra de los 100 años, Normandía fue ocupada por fuerzas inglesas formando después parte de Francia hasta nuestros días.

Debido a su historia, toda la región está poblada de fantásticos castillos como el Castillo de Falaise, lugar de nacimiento de Guillermo el Conquistador, hijo de Roberto I que llegó a ser Rey de Inglaterra.


- Tierra de Castillos y Palacios - Dicho lo anterior, si lo que te gustas son los castillos, estás en el lugar adecuado. Hacer una selección de los mejores castillos es prácticamente imposible. En la zona del Valle del Loira la cifra supera los 80 castillos visitables. Estos son sólo algunos (en francés) Château: Château de Chenonceau, Château de Chambord, Château royal de Blois, Château real de Amboise, Château de Villandry, Château Domaine de Chaumont-sur-Loire, Château de Cheverny, Château de Meung-sur-Loire, Château de Montpoupon... En internet se puede encontrar muchos mapas con rutas para verlos.

- Tierra de Abadías -  Y si quieres una sobredosis de Abadías, este es el lugar. Tienes para elegir. Cuando hablamos de Normandía la primera imagen que se nos viene a la mente es la de la Abadía de Mont Saint Michel. Pero esta tierra está plagada de abadías, estas son algunas:  En el Valle del Sena con San Georges de Boscherville, Jumièges o St. Wandrille. En Caen, con la Abadía de los Hombres (St. Etienne) o La Trinidad (Abadía de las Mujeres). Cistercenses y benedictinos en Fontaine Guérard y Abadía de Bec, Bonport y Mortimer, St. Taurin en Evreaux y la Abadía de Bernay. En La Ruta de los Arquitectos Normandos con a Abadía de Cerisy-la-Foret y la de Hampbye. La Trinité de Fécamp o as Abadías de Valmont y Montiviliers y el Priorato de Graville. En Rouen la Abadía de St. Ouen.

- En 2019 se cumplió el 75 aniversario del Desembarco de Normandía

- Moneda/Idioma: Euro/Francés-Inglés-Español

- Fuentes históricas: Wikipedia, National Geographic, MuyHistoria