Nueva York Parte 2

Aprovechando que nuestro viaje a Canadá (verano 2018) comenzaba y terminaba en Nueva York, decidimos pasar unos días allí para ver lo que no tuvimos tiempo la vez anterior y de paso repetir algunos sitios. Para que negarlo, estábamos deseando volver y ésta era la excusa perfecta.

Nuestra estancia se dividió en 4 días Pre-Canadá y 3 días Post-Canadá. (31 Julio al 04 Agosto / 10 Agosto al 13 Agosto).


Pre-Canadá

31/07/2018 Martes

Llegamos por la tarde desde Miami, donde habíamos pasado 4 días con la familia, al aeropuerto de La Guardia y nos dirigimos al hotel cruzando la correspondiente e inevitable jungla de tráfico y gente que lleva un buen rato, pero como desde que entras en esta ciudad te quedas embobado mirando todo, al menos a mi me pasa, ya te da igual lo que tardes. Nuestro hotel fue el Pod Times Square de 28 plantas, en la 400 West con la 42 Street, moderno, funcional y como indica su nombre a pocos metros de Times Square. En esta primera estancia nos dan habitación en la planta 12 con buenas vistas al Río Hudson. Soltamos maletas y a la calle a volver a pisar el centro del mundo, a sentirte como una hormiguita ante la inmensidad e inspeccionar qué tenemos cerca del hotel, supermercados, restaurantes etc. Suele haber muchos sitios tipo supermercado que también tienen comida caliente y fría para llevar o tomar allí mismo, lo que es una buena opción para no ir todos los días de restaurante y dejarte una pasta. Muy cerca del hotel tenemos uno donde compraremos desayuno y algunas cenas.

Esta vez cogeremos bastante el metro por lo que la mejor opción es la Metrocard que sacas en las máquinas del metro por 1 dolar y puedes ir recargando o con tiempo o con dinero. A quien le de miedito el inglés tranquilos, hay opción en español y suele haber en muchas estaciones algún trabajador que te puede ayudar.


01/08/2018 Miércoles

Comenzamos con algunas de las cosas que hay en la lista de 'pendiente'.

Cogemos el metro en la parada Times Square con la 42. Linea 1 hacia South Ferry y en 9 paradas hasta Franklin Street nos bajamos en pleno barrio de Tribeca, concretamente en el área definida como 'el triángulo bajo la calle central' (Triangle Below Canal Street) a ver la frikada del día: El edificio cuartel de las pelis de Cazafantasmas, más pequeño de lo que te imaginas y con una ubicación también algo distinta, pero curioso de ver. No tiene pérdida porque en el suelo está pintado el símbolo que todos conocemos. Desde allí volvemos pasando por los barrios de LIttle Italy y Chinatown donde entramos en un pequeño Templo Budista junto al Manhattan Bridge (10 North Moore Street).


Volviendo llama la atención entre rascacielos la Sinagoga Reformista en Lexington con la 54. Desde aquí seguimos recordando lugares ya conocidos como Park Avenue hasta la Quinta Avenida donde vas tropezando con el Paley Park, una pequeña terracita con una cascada, St. Thomas Church, la Fifth Avenue Presbiterian Church, el Rockefeller o la siempre imponente y rebelde emergiendo entre el acero y el cristal St. Patrick Church hasta llegar de nuevo a Times Square. Y un pequeño desvío para hacernos una foto que nos faltaba en el cartel de 'LOVE' en la Sexta Avenida con la 55 Street, casi frente al Hilton.


Después de comer en el Olive Garden, un restaurante en Times Square donde comimos bastante bien, nos acercamos a uno de los sitios a los que más ganas tenía de ir, Roosevelt Island, una pequeña isla situada en el estrecho del East River y con una longitud de poco más de 3 Km. Llegamos a la estación del teleférico Queensboro Bridge en la 59th con la 2nd Avenue. Para subir al teleférico (operativo de 6 a 2-3 de la mañana) te vale la Metrocard, igual que si gastaras un billete de metro y el trayecto es muy cortito, menos de 5 minutos, pero aún así las vistas son estupendas y una vez allí mejor todavía.


Roosevelt Island
Roosevelt Island

Al llegar hay un centro de visitantes con cafetería y terraza (cierra más bien pronto, sobre las 7) y la calle principal, Main Street recorre toda la isla en un bonito paseo junto al río y con unas vistas impresionantes del Midtown Manhattan Skyline. Durante el recorrido hay una iglesia, algunas casas, un faro y lo más curioso, las inquietantes ruinas de un antiguo hospital, Smallpox Hospital (Renwick Ruin), que albergó enfermos de viruela en 1856. Hay enormes praderas con ardillas que buscan comida de tu mano y hacia la otra orilla se puede ver la continuación de todo el puente a un lado y el famoso cartel de Pepsi Cola al otro. También hay metro en la isla por si prefieres cogerlo a la vuelta. Fuimos al atardecer y de esta forma pudimos verlo de día y al atardecer mientras se iban encendiendo todas las luces hasta hacerse de noche. Es el lugar perfecto para escapar del bullicio del centro, un pequeño Oasis en mitad del caos.


El puente Queensboro es el más largo que cruza el East River y conecta con el Upper East Side de Manhattan hacia Long Island en Queens pasando por Roosevelt Island. El nombre oficial del puente es el puente Ed Koch Queensboro, pero también lo llaman el puente de la calle 59 debido al lugar donde comienza en Manhattan.

El puente voladizo se construyó en 1909 y tiene varios carriles, una acera peatonal y un carril bici. Si quieres verlo en una peli sale en Spiderman (2002).

Ya de vuelta cogimos el metro hasta el Empire State, donde compramos cena en un supermercado que ya conocíamos de la última visita y volvimos paseando por la Quinta Avenida hasta la Calle 42 donde giramos para volver a pasar por delante de la Biblioteca, el bonito Battery Park hasta llegar de nuevo a Times Square y al hotel.


02/08/2018 Jueves

Nos vamos a uno de los Parques de Atracciones más famosos del mundo: Luna Park en Coney Island. Para ello cogemos el metro en Times Square, Línea Q hasta el final, un recorrido de aproximadamente 1 hora. También valen las líneas N o D dependiendo de dónde subas y son más rápidas. Hay un tramo en el que el metro sale al exterior mientras cruzas el puente y hay unas buenas vistas de Manhattan ya que Coney Island está situada en el extremo Sur de Brooklyn con una enorme playa en el Océano Atlántico. Cuando vas llegando desde el metro también se puede ver todo el parque desde lo alto de la vía del tren.

Su largo bulevar a orillas de la playa tiene tiendas, terrazas, bares, comida... y hay varios accesos al famoso parque de atracciones Luna Park. Lo más curioso de este parque es que parece seguir anclado en los años 80, incluso por la música que suena constantemente. A pesar de haber sido remodelado, aún conserva ese encanto de las películas de los 80 de las que ha sido protagonista tantas veces. Algunas de las atracciones más famosas como la Noria de 45 metros de altura o el Cyclone, la montaña rusa de 87 años de antigüedad siguen allí funcionando. Todo el mundo puede acceder al parque de manera gratuita, pero necesitas comprar tickets para montar en las atracciones.

El único Acuario de Nueva York está situado en Coney Island. También hay un cine 4D, en el que puedes ver películas 3D con efectos sensoriales extra.


Y por supuesto, si eres mínimamente friki no puedes estar allí y no buscar la famosa máquina de Zoltar que predice el futuro a Tom Hanks en la peli Big. Cuando creíamos que no la encontraríamos ya que no está en el mismo sitio donde aparece en la película, guiados por reseñas en internet, entramos en una especie de pasadizo debajo de la noria con atracciones de zombies, muchas máquinas, videojuegos, y allí estaba!!!.

A la vuelta, un descanso para comer y de la chicharrera de Sol que nos ha pegado en el parque que por supuesto nos ha quemado. De hecho todo el viaje me acompañará la marca de las gafas tatuadas en la cara por el sol, a pesar de haber tenido varios días nublados y alguna que otra tormenta... culpable de cargarse mis viejas zapatillas y tener que comprar otras allí.

De nuevo en marcha por la tarde, otra visita imprescindible: El Empire-Fulton Ferry State Park. Varias líneas de metro: A, C High St. / F York St. /2,3 Clark St. Es la zona situada junto al East River justo debajo y entre el Brooklyn Bridge y el Manhattan Bridge. Es uno de los mejores sitios para hacer fotos de Nueva York desde el otro lado del río, en Brooklyn. Además de mucho ambiente con bares, terrazas, cafés, calles adoquinadas, hay un Carousel llamado Jane's Carousel en el Main Street Park y tienes el agua del río al alcance de tus manos (Pebble Beach).

Puente de Manhattan es un puente colgante que cruza el East River y que conecta el Bajo Manhattan con Brooklyn, en Long Island. En su nivel superior tiene 4 carriles para vehículos y 3 en el nivel inferior. También 4 vías de metro, una peatonal y un carril bici.

El Puente de Brooklyn fue construido antes que el de Manhattan. Suspendido mediante cables de acero es el más famoso de la ciudad y protagonista de mil películas y series. Suele estar lleno por lo que hay que tener cuidado y respetar el carril peatonal que está junto al de bici y no invadirlo puesto que los ciclistas pasan a bastante velocidad y están hartos de turistas.

Puente de Williamsburg, otro más que conecta el Lower East Side esta vez con el Barrio de Williamsburg en Brooklyn. Éste y el de Manhattan son los únicos que conservan tráfico de coches y de trenes.


Lo mejor es poder elegir la hora a la que ir para verlo lo más bonito posible. Como fuimos al atardecer, vimos la puesta de sol con colores naranjas y volvimos a Manhattan cruzando a pie el puente de Brooklyn (la otra vez no lo llegamos a cruzar entero en dirección contraria) mientras se hizo de noche. Espectacular!!!


03/08/2018 Viernes

Durante este día volvimos a visitar sitios ya conocidos y a recolocar maleta ya que al día siguiente emprendíamos viaje hacia Boston y Canadá.

Recorremos Broadway, el famoso bulevar lleno de teatros con musicales y espectáculos. Sube desde el City Hall hasta el Bronx con su epicentro en Times Square. Los más conocidos, El Rey León, Aladdin, Chicago, El Fantasma de la Ópera...

Hay una tienda llamada TKTS situada en Times Square justo debajo de las escaleras rojas donde se pueden comprar entradas para el mismo día a precios reducidos, aunque hay muchas colas y no siempre hay entradas para todos los espectáculos.

Previa parada, como no, en MidtownComics, en la 40 con la Séptima, una tienda de cómics, figuras, etc, con dos plantas, hacemos una parada en el Madison Square Park, un precioso parque, muy cerca del Empire State y del Flatiron (el edificio plancha) hasta que llegamos a Union Square, aprovechando que hay mercadillo. Esta famosa plaza algunos días se llena de puestos de comida, fruta, dulces. En realidad volvimos con un objetivo, encontrar unos donuts de canela riquísimos que comimos la última vez, pero esta vez no los encontramos.

Frente a esta plaza hay varios sitios para comer y nos quedamos en uno que es un supermercado muy grande y también tienen comida fría y caliente para llevar o tomar allí en la planta de arriba. Y ya de paso compramos unos donuts parecidos a los que no encontramos. Curioso, no nos dejaron comprar una cerveza para tomarla allí... y si te la llevas fuera se aseguran bien de 'esconderla' dentro de una bolsa de papel marrón para que no se vea... esa doble moral americana...


Flatiron
Flatiron

04/08/2018 Sábado

A primera hora nos recoge en un hotel cercano, el bus con el que haremos todo el viaje por Canadá, haciendo una primera noche en Boston, Massachussets. Lo bueno de hacer el recorrido por carretera es que ves bastantes cosas por el camino y el guía va explicando muchas cosas que de otra manera seguramente pasarías por alto.

A partir de Central Park salimos del Midtown de Nueva York y los carteles de las calles cambian a color tierra. Atravesamos toda la calle Madison, el mejor lugar para encontrar tiendas especializadas de lo que quieras. Después de atravesar Harlem salimos de Manhattan por el Puente Madison y entramos en el Bronx.

Una vez abandonada la gran manzana atravesaremos el Estado de Connecticut pasando por New Haven. Continuamos dejando atrás la Capital, Harford hasta llegar al Estado de Massachussetts y a nuestro destino, Boston, ciudad a la que dedico el post que se merece.



Post-Canadá

10/08/2018 Viernes

Llegamos de nuevo a Manhattan entrada la tarde después de unos días maratonianos recorriendo el Este de Canadá y las fuerzas sólo llegan para volver a instalarnos en el hotel, esta vez planta 19 y con vistas al otro lado. Desde la cama tenemos delante el Empire State y todos los rascacielos de alrededor... Único!!!. Salimos a por algo de comer y a descansar porque aún hay que seguir unos días más.

11/08/2018 Sábado

Amanece el día lluvioso así que aplazamos los planes que teníamos al aire libre y tiro de Plan B localizando varias opciones bajo techo. Muy cerca del hotel descubrimos un museo llamado Gulliver Gate en el que te encuentras Nueva York y el mundo entero representado en maquetas hechas a la perfección y con todos los detalles que te puedas imaginar. Cada edificio, calle, semáforo, trenes, barcos... desde la Estatua de la Libertad, hasta el Taj Mahal, pasando por cada continente están representados en varias salas. Al entrar te dan un plano y una llave con la que puedes accionar varios mecanismos que ponen en funcionamiento trenes, barcos, una pista de esquí en plena Rusia... incluso los Beatles cruzando el famoso paso de cebra de Abbey Road están representados aquí. La iluminación va cambiando para que lo veas de día o de noche. Todo un descubrimiento que nos dejó encantados.

Al salir, había dejado de llover así que decidimos volver a la Zona Cero, que aunque ya conocíamos, queríamos volver y nos faltaban algunas partes por ver. Las enormes cascadas donde antes estaban las torres gemelas impresionan siempre. Justo al lado está The Oculus, un enorme centro comercial, además de estación subterránea donde confluyen varias líneas de metro y el Path que va a Nueva Jersey. Destaca por el característico diseño de Calatrava. Supuestamente su intención era que pareciera un pájaro alzando el vuelo desde la mano de un niño, pero muchos lo ven más como un esqueleto de dinosaurio o de una gran ballena. Nos faltaba verlo por dentro así que, dimos un paseo por su pasillos y varias plantas repletas de tiendas. Y sí, desde dentro yo me quedo con la sensación de estar dentro del esqueleto de una gigantesca ballena.

Oculus
Oculus

Saliendo y después de atravesar la Zona Cero llegas al Liberty Park por la calle de mismo nombre donde hay una escultura que fue rescatada de los escombros del 11 S y continuando un poco más aparece un trozo de Muro de Berlín.


Al fondo llegas a Battery Park, no la parte donde se coge el Ferry a la Estatua de la Libertad, sino más a la izquierda donde hay un bonito paseo de suelo de madera con bancos, un embarcadero y unas preciosas vistas.


12/08/2018 Domingo

Teníamos que aprovechar el único domingo en Nueva York para ir a una Misa Gospel así que cogimos el metro hasta Harlem con una lista de posibles iglesias. Al llegar descubrimos que no te puedes fiar de los horarios porque nos encontramos con que justo en la que fuimos, ese día no había misa. Por suerte justo en la esquina había un señor repartiendo papelitos de otra que estaba cerca que sí tenía a las 11 y que podríamos entrar sin problema, la Williams Christian Methodist Episcopal Church en 2239 Adam Clayton Powell Jr Blvd. Está todo muy organizado y cuando entras, como hay bastante gente, te van colocando en los asientos. Es toda una experiencia ya que nada tiene que ver con las misas europeas a las que estamos acostumbrados. Al empezar todos van por los bancos saludando y dando la mano a todo el mundo, aquello es una fiesta con música, todos cantando, palmas y entusiasmo. Eso sí, lo de pasar el cepillo es igual en todas partes. (Prohibido hacer fotos y vídeos)

Cuando salimos era casi la hora de comer, así que volvemos al centro y después de comer, hoy sí luce el Sol, nos vamos a coger el Ferry a Staten Island.

En la entrada hay que hacer la correspondiente foto con el cartel que sale en tantas películas. El Ferry es gratuito y sale cada media hora. Aunque suele haber mucha gente esperando para subir, no hay problema porque el famoso ferry de color naranja es bastante grande y cabe todo el mundo. El recorrido dura unos 20 minutos y merece la pena por las vistas de Manhattan y de la Estatua de la Libertad, ya que pasa muy cerca.

A la vuelta, dedicamos el resto de la tarde a comprar algunas cosas en una gran tienda de Souvenirs que hay en Times Square y que tienen muchas cosas a 99c.También hay que hacer una parada obligatoria en la tienda de chocolate Herseys, un mundo de chocolate.


13/08/2018 Lunes

Nuestro vuelo de vuelta a casa no sale hasta las 10 de la noche y aún tenemos horas para apurar el último día. Dejamos las maletas a las 12 en el hote donde volveremos a las 5 para ir al aeropuerto. El JFK está bastante lejos y con el tráfico hay que salir con horas de antelación. Para no alejarnos mucho visitamos algunas de las tiendas más famosas que hay en Times Square como el Hard Rock Café, cafetería y tienda-museo donde venden merchandising y exponen instrumentos y objetos de varios artistas. Lo que más llama la atención es la gran guitarra que hay en el techo.

La tienda de M&M's también llena de chocolate, merchandising y graciosas figuras. También está la Tienda de Disney, Forever 21 de ropa, Yankees Clubhouse, Sephora, Lego...

A las 5 en punto nos recoge en el hotel el servicio de traslado al aeropuerto que ya habíamos contratado previamente. Teniendo en cuenta el recorrido, sale más barato que un taxi o un transporte privado. De esta manera vas haciendo varias paradas hasta llenar el minibus, pero teniendo tiempo, compensa. Además fue la forma de atravesar y ver todo el barrio de Queens.



Fin de Viaje

Positivo:

Tengo que mencionar que esta vez todo el proceso de entrada y salida del país no tuvo nada que ver con experiencias anteriores. Al igual que en otras ocasiones la entrada fue especialmente insoportable, pasando por interrogatorios absurdos, aduanas eternas, colas de horas hasta poder salir por fin del aeropuerto en suelo americano, en este viaje todo fue un camino de rosas. Al llegar, como teníamos muy buenos asientos justo al lado de la puerta de salida, enseguida estábamos fuera del avión y tan sólo tuvimos que pasar por la aduana final, sin colas y sin preguntas de más. Una simple toma de huellas, decir dónde nos quedábamos y listo. Una maravilla. En el avión fue la primera experiencia con la aerolínea Air Europa y en general muy bien, los aviones cómodos, toda la tripulación y los mensajes en español y las horas de vuelo no se hicieron demasiado pesadas. Mucha mejor experiencia que el viaje de hace dos años con American Airlines con un avión demasiado pequeño y un frío insoportable.

El vuelo de Miami a Nueva York fue con Delta, y al ser interno todo fue fácil.

Esta vez ya conocíamos la zona y sobre todo el laberinto del metro, así que íbamos tan chulitos.


Negativo:

Como toda gran ciudad y más siendo americana donde TODO es a lo grande, también hay algunas cosas negativas:

- El estado del metro neoyorquino es lamentable, está sucio, descuidado, y el calor, al menos en verano es insoportable. Es como entrar en una sauna agobiante donde inmediatamente estás empapado en sudor, y al entrar en los vagones te congelas por el aire acondicionado. Por no hablar del traqueteo que no parece que el vagón vaya a ser capaz de aguantar sin desmontarse en pedazos.

- Los olores de la ciudad pueden llegar a agobiar. Está todo plagado de puestos de comida. En general las calles están bastante sucias y los olores se mezclan provocando que en algunas zonas huela realmente mal. Por suerte sólo es en algunos sitios. Hay que tener en cuenta que la cantidad de gente es proporcional a la de basura que se genera y si le sumamos que alguna gente es muy guarra, el resultado es basura de más.

- Hay muchísima gente 'echa polvo' por la calle que no tienen ni donde vivir, ni qué comer ni literalmente 'donde caerse muertos'. Como en todas partes sí, pero este es un país especialmente duro para vivir si economicamente no te va bien tirando a muy bien. La sanidad pública no existe por lo que te puedes morir en la puerta de un hospital, que si no tienes seguro privado y dinero para pagar la atención médica, tratamiento, etc, ahí te quedas. Y si lo tienes cualquier cosa te saldrá por un ojo de la cara. Por ejemplo nos contaban que una simple consulta por un dolor de oído sin más complicación costó la broma de 900 dólares.

- La comida. En general la comida americana es bastante mala. Todo es a base de pesada mantequilla y demasiado grande, por lo que termina sabiéndote todo igual. Y si quieres comer algo mejor es carísimo, así que está complicado el tema. Por ejemplo un paquete de 7-8 lonchas de queso de lo más normal no baja de 6 dólares, igual que una caja de quesitos o un queso Philadelphia. Visto esto, no extraña tanto que la gente coma tanta comida basura que es más barata, pero claro, las consecuencias son nefastas.

También es verdad que nosotros no somos muy de comer y nos da un poco igual, con cualquier cosa que esté buena para salir del paso nos vale. Así que subsistimos tan contentos con la típica pizza, pasta, hamburguesas veganas, quiche de verdura y cosas de ese estilo... y Tarta! Mucha Tarta!!.


Hasta aquí una aventura de 17 días seguidos sin parar sumando los tres destinos (Miami, Nueva York, Canadá), que aunque creíamos que no íbamos a aguantar y que sería demasiado para nuestro cuerpecito, finalmente aguantamos y mejor de lo que pensábamos. Comprobado!, sarna con gusto no pica. 

Toda una experiencia muy positiva.

La pregunta es: Ahora que prácticamente he visto todo lo que hay que ver sí o sí en Nueva York (es mi cuarta vez), volvería una vez mas?... Sí!! Siempre!!


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