Ruta por Cantabria

La Historia nos dice que en el primer milenio a.C. se encuentra un pueblo que los romanos unifican con el nombre de "cántabros". Grupos primitivos con organización tribal, que viven ya dentro de una cultura del hierro.

Los poblados o "castros" cántabros estaban fortificados con murallas de piedra y puertas bien defendidas. Su fuerte resistencia al invasor romano causó asombro en el mundo antiguo, de tal modo que quedó reflejada en los textos históricos y literarios de los autores clásicos con mayor intensidad que la de cualquier otro pueblo hispánico.

Después del año 409, con la desaparición del dominio romano en la península, Cantabria recuperó su independencia, que duraría hasta el 574, con la llegada de los visigodos, que crearon el ducado de Cantabria. Este nombre demostraba la identidad propia de esta zona geográfica aunque, tras un período de confusión, desapareció finalmente durante la Edad Media, cuando la parte oriental fue absorbida por Castilla y la occidental por Asturias.

El establecimiento de la provincia de Santander, ocurrido en 1833, como parte de la reforma territorial de España, dotó a Cantabria de un centro administrativo por primera vez en su historia.

Limita al este con el País Vasco (provincia de Vizcaya), al sur con Castilla y León (provincias de León, Palencia y Burgos), al oeste con el Principado de Asturias y al norte con el mar Cantábrico. La ciudad de Santander es su capital y el municipio más poblado.

- Vamos a hacer 12 paradas -


  1. Castro Urdiales
  2. Laredo
  3. Santander
  4. Suances
  5. Comillas
  6. San Vicente de la Barquera
  7. Cabárceno
  8. Bárcena Mayor
  9. Potes
  10. Santillana del Mar
  11. Bejes
  12. Bosque de Secuoyas de Cabezón de la Sal

Castro Urdiales

Castro Urdiales
Castro Urdiales

Castro Urdiales esta situada en la zona de costa más oriental de Cantabria, entre paisajes de acantilados y preciosas playas. En esta Villa marinera  estuvo la colonia de Flavióbriga.

Una buena forma de comenzar es recorrer su importante puerto y Paseo Marítimo, desde el Parque Cotolino, situado en la zona más oriental, una zona natural con un espectacular saliente de la costa hacia el mar. Podremos ver la bonita playa de Brazomar o el Muelle de San Luis que forma una pequeña bahía. Todo acompañado de bonitas construcciones residenciales que fueron surgiendo a partir del siglo XIX.

Hasta el Parque Amestoy, donde se celebra anualmente, el primer viernes de julio, el Coso Blanco (una fiesta veraniega, declarada de interés turístico regional)

Llegaremos a la zona más popular de Castro, su Puebla Vieja, para perdernos por sus callejuelas hasta la Plaza del Ayuntamiento, rodeada de soportales y llena de típicas tascas, mesones y restaurantes. Justo frente al muelle, donde están atracadas sus típicas embarcaciones y en ocasiones su trainera, La Marinera, una de las más famosas del Cantábrico.

Plaza Ayuntamiento Castro Urdiales
Plaza Ayuntamiento Castro Urdiales

De camino a uno de los lugares más bonitos de la Villa, vemos la Casa de los Chelines, de estilo neogótico y declarado bien de interés cultural en 1991. Más adelante la Ermita de Santa Ana, que está unida al Castillo-Faro a través del puente medieval, hasta llegar al rompeolas.

En lo alto La maravillosa Iglesia de Santa María de la Asunción. Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, de estilo Gótico y contruida entre los Siglos XIII al XV. Pasa a formar parte del bien Caminos de Santiago de Compostela: Camino Francés y Caminos del Norte de España, inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial en 1993, en su ampliación de 2015.

En el siglo XIII, el rey Alfonso VIII impulsó la construcción de este templo de planta basilical al que se accede por una escalinata flanqueada por dos torres. En origen tuvo tres portadas de las que se conservan dos. La principal, en la fachada oeste, enmarcada por un gran arco apuntado abocinado mediante tres arquivoltas y guardapolvo. La puerta de los hombres, de estilo clasicista, es posterior, se construyó en el siglo XVIII.

El interior está dividido en tres naves paralelas y un ábside poligonal. La nave central, de doble altura que las laterales, tiene tres pisos: el primero con arcadas, el segundo con triforio y arcos ciegos, y el tercero con grandes ventanales.

En su interior predominan los motivos vegetales de tradición cisterciense y se conservan dos figuras policromadas a tamaño natural: un Cristo gótico de madera de principios del XIV, y una Virgen de piedra de finales del siglo XIII o principios del XIV.

Una maravilla desde cualquier punto que la mires.

Iglesia de Santa María de la Asunción
Iglesia de Santa María de la Asunción

Muy cerca tenemos el Parque de la Atalaya con buenas vistas y una pequeña playa de roca, El Pedregal, o muy distinta la Playa urbana de Ostende o de Urdiales en forma de concha.

Laredo

Laredo
Laredo

Su interesante historia nos cuenta que en el año 1200, la villa obtiene la jurisdicción para la explotación comercial de la mar, desde el canal de Galizano hasta la desembocadura del Asón. A finales del Siglo XV fue sede del corregidor de las Cuatro Villas de la Costa (con Santander, Castro y San Vicente de la Barquera) y de la Merindad de Trasmiera. Posteriormente se estableció en la villa el Regimiento de Milicias. Fue conocida como 'Bastón de Laredo' y determinó su época de máximo esplendor.

Como puerto real, fue escenario de dos viajes que marcan simbólicamente la España moderna: la partida en 1496 de Juana de Castilla, hija de los Reyes Católicos, a Flandes, donde se casó con Felipe de Borgoña 'El Hermoso' y el regreso, de su hijo el Emperador Carlos V, camino de su retiro en Yuste, cuyo desembarco conmemoran cada año a finales de septiembre.

De esta época se encuentra el conjunto histórico de la Puebla Vieja y el Arrabal, en torno a la Iglesia de Santa María de la Asunción, donde se conservan las casas fuertes de los principales linajes de la villa, y aún pueden verse restos de la muralla defensiva.

En el Laredo actual se distinguen tres zonas: La Puebla Vieja, el primer Ensanche y la prolongación de este hasta el Puntal.

La Puebla Vieja y el Arrabal, son la parte más antigua que se conserva de la villa de origen medieval. En esta zona se conservan restos de la muralla y está la Iglesia de Santa María de la Asunción, uno de los edificios más importantes del gótico de Cantabria. Su origen data de los inicios del siglo XIII, época de la que han sobrevivido cuatro naves. En ella destaca el retablo de La Virgen de Belén, descrita por los expertos como 'la más bella obra de escultura policromada de arte flamenco en Cantabria'.

A los pies de Santa María se dispone la Puebla Vieja, configurada alrededor de tres rúas de este a oeste: San Martín (donde se encuentra la iglesia más antigua de la villa) Enmedio y Ruayusera, y otras tres de norte a sur: Ruamayor, Carnicerías Viejas -hoy San Marcial- y Santa María. En ellas encontramos edificaciones de carácter popular con otras nobles, tanto civiles como religiosas, de la época medieval y moderna. Anónimas y otras vinculadas a los grandes linajes de los siglos XV-XVIII, como las de Palacio de Zarauz, la Casa de la Familia Pelegrín, el Convento de San Francisco o la Casa de los Alvarado.

Entre la Puebla y el puerto pesquero está el Ensanche, donde destacan edificios públicos como el mercado, obra del arquitecto Eladio Laredo, o el centro cultural Doctor Velasco. Al norte, junto al puerto, se encuentra la boca de un túnel que pasa bajo el Monte de la Atalaya, un fantástico paseo que lleva a un mirador.

AL final, en el Puntal, se encuentra el Club Náutico.

Monte de la Atalaya
Monte de la Atalaya

La Puerta del Merenillo, está ubicada al final de la calle de Carnicerías Viejas, hoy San Marcial y formaba parte de la muralla del Siglo XIII.

La Puerta del Merenillo
La Puerta del Merenillo

Santander

La historia de Santander se remonta al siglo I de nuestra era, fecha de la que datan los restos arqueológicos romanos encontrados en la ciudad. Sin embargo, son muchos los historiadores quienes retroceden hasta el año 26 a.C cuando, durante las Guerras Cántabras contra Roma, el emperador Augusto quiso dejar constancia de su voluntad de victoria sobre los cántabros en el Portus Victoriae (Puerto de la Victoria).

Más adelante, Santander se constituía como villa de abadengo y, en 1187, le fue concedido fuero por Alfonso VIII. Además, Santander formaba parte de las Cuatro villas de la Mar junto a San Vicente, Laredo y Castro Urdiales y de sus astilleros salieron los barcos que abastecían la flota del Reino de Castilla.

En el siglo XIII, la villa de Santander se articulaba ya en torno a dos núcleos: la Puebla Vieja, en la que sobresalían el castillo y la abadía-colegiata (zona actual de la Catedral y calle Alta), y la Puebla Nueva (zona de las calles Santa Clara y San Francisco), ambas unidas por un puente y entre ellas se situaría el edificio de las Atarazanas. Sin embargo, una epidemia de peste asoló a la ciudad en 1497.

El siglo XIX es la época de la verdadera expansión urbana de Santander. El auge del comercio de harinas junto a la importación de productos coloniales, favoreció el establecimiento de la vía férrea entre Alar del Rey y Santander. El puerto de Santander tenía tanto tráfico que incluso se referían a él como el Liverpool de España. Sin embargo, esta expansión se vio truncada por la explosión en los muelles del buque Cabo Machichaco en 1893, causando 500 muertos y miles de heridos.Fuente: Turismo de Santander

Santander
Santander

La Capital de Cantabria, es una de las ciudades más bonitas del norte de España. 5 Km de playas de arena fina y dorada. La más conocida la Playa del Sardineo, dividida en dos por una pequeña península en la que se encuentran los jardines de Piquío. Otras de las más conococidas son El Camello, Los Bikinis, La Magdalena o Los Peligros.

Es mucho lo que esa ciudad ofrece, pero algunos de los puntos principales son estos:

* Las famosas estatuas de los Raqueros que hay cerca del Club Marítimo. Eran los niños pobres o marginales, generalmente huérfanos, que frecuentaban los muelles de la bahía de Santander y que sobrevivían a base de pequeños hurtos y de conseguir monedas de los pasajeros y tripulantes de barcos que arrojaban monedas al mar a la espera que los pequeños las recuperasen. Los raqueros se arrojaban al mar, buceaban hasta encontrar las monedas y salían de nuevo con sus pequeños tesoros.

Los Raqueros
Los Raqueros

*El Palacete del Embarcadero fue Inaugurado en 1932 y ha tenido diferentes usos durante sus más de cincuenta años de historia. Ha sido una estación de pasajeros, sede de la policía armada y actualmente es un centro de difusión cultural del patrimonio del puerto, donde se realizan exposiciones y conferencias.

*Majestuosos edificios como el del Gran Casino del Sardinero.

*La isla de Mouro (originalmente isla de Mogro) es una isla situada frente a la Península de la Magdalena, en la boca de la bahía de Santander. Verás un faro en una de sus partes más altas y es muy frecuentada por los buceadores.

*La Península de la Magdalena y ver sus impresionantes acantilados junto con el Palacio, antigua residencia de verano del Rey Alfonso XIII. Allí se han grabado películas, cortos, anuncios... Durante la Guerra Civil española (1936-1939) el Palacio de la Magdalena fue utilizado como hospital de sangre. También sirvió como residencia temporal de los afectados por un gran incendio que se produjo en Santander en el año 1941.

*La Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, e remonta a los tiempos en los que a Santander le concedieron en 1187 la condición de fuero, bajo la tutela del abad de su iglesia esto supuso un gran empuje económico para la villa con lo que se pudo construir la catedral y el castillo, lo que más tarde se llamó Puebla Vieja, así como murallas que defendieran el transitado puerto y sus pobladores.

El actual edificio de la Catedral de Santander son 2 iglesias superpuestas de estilo gótico. La inferior, se construyó en el primer tercio del s. XIII es la parroquia del Cristo y la superior se construyó durante dicho siglo y ha tenido que ser reconstruida y ampliada, en 1941 Santander sufrió un incendio que afectó a esta parte de la Catedral. En la Edad Media fue Abadía de San Emeterio y San Celedonio , después fue la Iglesia Colegial de los Cuerpos Santos y posteriormente en 1754 en Catedral de Santander.

* Pasear por la calles del centro, la Calle Arrabal, Hernán Cortés, la Calle del Medio o el Paseo Pereda.

*El Mercado de la Esperanza y la plaza del Ayuntamiento con el edificio consistorial. una fachada en piedra blanca y una edificación original de dos cuerpos que, con los años, se fue ampliando.

Suances

La villa de Suances, en la costa central de Cantabria es capital de un municipio con cinco pueblos unidos por los ríos Saja y Besaya. Conserva las típicas casas marineras en el Barrio de La Cuba desde donde se puede ver la entrada de la Ría de San Marín.

Merece la pena parar en ella y pasear disfrutando de sus paseos junto al mar que dejarán fotos espectaculares en tu cámara.

En la Plaza de Viares encontramos el Ayuntamieto y la zona más comercial, hasta llegar a la Iglesia de Nuestra Señora de las Lindes, Construida en el siglo XVII sobre los restos de otro antiguo templo existente que databa de la Edad Media.

Desde aquí se puede hacer una ruta que desciende hacia la playa, para desembocar en la pequeña Capilla del Carmen. Desde aquí podemos ir al puerto pesquero y la Playa de la Ribera paseando por el paseo marítimo, paralelo a la desembocadura de la Ría San Martín hasta la Playa de la Concha con más de 700 metros de largo. Otra playa es la de Los Locos en ''Punta del Dichoso'' famosa entre los surfistas.

*Un poco de Historia* En la Alta Edad Media, este municipio pertenecía administrativamente al valle de Marina, uno de los que componían la Merindad de las Asturias de Santillana. En época de los grandes señoríos monásticos, Suances y su puerto dependían de la abadía de Santillana, documentándose una gran actividad pesquera en el siglo XII. Del siglo XI son las ruinas encontradas en Cortiguera, que deben pertenecer a la antigua iglesia de Santo Domingo de la Barquería (1.078) junto a la que se excavó también una necrópolis medieval similar a la localizada en Hinojedo.

En la Baja Edad Media, Suances queda vinculada a la poderosa familia de la Vega, que entrará en conflictos económicos con la Villa de Santander por el control del puerto de Suances, motivo por el que se construye en el puerto la torre señorial de San Martín de la Arena a comienzos del siglo XV hoy desaparecida.

A partir del siglo XVI, el puerto de Suances tendrá una gran actividad comercial, que alcanzará su máximo esplendor en los siglos XVII y XVIII. A mediados del siglo XIX comienza a generalizarse en la villa la práctica de los baños, siendo las playas de Suances el mayor reclamo turístico del municipio, atrayendo a los veraneantes de la época que comienzan a construir los primeros chalets y villas de recreo.

Y es ya en la segunda mitad del siglo XX cuando se consolida como uno de los destinos más solicitados de la oferta turística del norte.

(suances.es)

Comillas

Comillas es una de las localidades Cántabras más conocidas y turísticas situada a 50 Km de Santander. Cuenta con algunos de los edificios más importantes del modernismo como El Palacio de Sobrellano (1888) de estilo neogótico, construido como residencia de verano, fue el primer edificio de España en tener luz eléctrica. Buscando su web oficial puedes informarte para hacer visitas guiadas.

A su lado está la Capilla Panteón, una bonita y pequeña catedral que alberga los mausoleos de los Marqueses de Comillas. Destacan las gárgolas exteriores, el altar y las vidrieras, además de ñas pinturas y esculturas de su interior.

La Universidad Pontificia en lo alto de una colina, su construcción comienza en 1883 y finaliza completamente en 1946. La Universidad tiene planta rectangular, de 100 m. de longitud por 60 m. de anchura, y tres pisos. Está dividido por el centro por la nave de la iglesia, que es, con la fachada principal, el cuerpo más alto del edificio. En su web se pueden encontrar horarios para visitas guiadas.

El Capricho de Gaudí fue construido entre 1883 y 1885 como residencia de verano del indiano Máximo Díaz de Quijano. Es de las pocas obras que Gaudí realizó fuera de Cataluña y es uno de los lugares más visitados de la ciudad. Su peculiar palacete recuerda la pasión por la naturalez de su autor. Dicen que Máximo solo disfrutó 7 días de la casa. La heredó Benita, su hermana. En su web toda la info para visitarlo.

Hay que pasear por el casco antiguo para llevarte la belleza de las casas tradicionales, el Antiguo Ayuntamiento del Siglo XVIII, la Plaza de la Constitución, La Plaza Mayor o la Iglesia Parroquial de San Cristobal que se empezó a construir en 1648 y en ella se venera al Cristo de Amparo, patrón de los pescadores, muy honrado por el pueblo.

La Fuente de Los Tres Caños. Es uns fuente-farola, homenaje del pueblo de Comillas a Joaquín de Piélago, quien financia el traslado de aguas a la Villa. Su estructura se divide en tres partes, recordando a un candelabro barroco, rodeada por cuatro bancos de piedra.

Otra buena parada es para ver El Monumento al Marqués de Comillas, una obra modernista del arquitecto Domenech i Muntaner en homenaje a Antonio López y López, primer marqués de Comillas.

Y si no os da ''yuyu'' muy recomendable una parada en el Cementerio e Comillas, uno de los más bonitos de España. En dirección al Puerto, sobre una colina, encuentras este cementerio gótico. Ubicado donde había una antigua iglesia parroquial que en el siglo XVI fue abandonada, tras dejarse de celebrar el culto religioso en la iglesia, el entorno fue usado como cementerio municipal hasta 1893 que fue cuando se requirió una ampliación que fue encargada al arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner.

Impresionantes las lapidas o mausoleos con más de un siglo de antigüedad, que hace parecer que estás en un museo. Unas de las esculturas más impresionantes es la del famoso Ángel Exterminador.

Si no te apetece entrar, vale la pena igualmente subir para ver el exterior y las vistas desde allí.

Y como no, un baño en su playa de arena dorada y un kilómetro de longitud, nunca está de más.

San Vicente de la Barquera

Otro de los pueblos marineros de la ruta, situado en el Parque Natural de Oyambres. Tras ser poblado por la tribu de los Orgenomescos y la posterior llegada de los romanos, durante el siglo VIII, el rey Alfonso I repobló y fortificó de nuevo la villa tras las incursiones bárbaras.

Sin duda, lo más destacado es la Iglesia de Santa María de los Ángeles, construida entre los siglos XIII y XVI. En el XV se levantó el antiguo convento franciscano de San Luis, del que quedan restos. El castillo edificado en tiempos de Alfonso I es hoy sede de exposiciones.

SANTUARIO DE LA BARQUERA. Este templo fue construido en la Edad Media, siendo las primeras referencias escritas conservadas del siglo XV. En su interior se venera la imagen de la Virgen de la Barquera, patrona del municipio, la cual según la leyenda llegó a este lugar en un lejano "martes de Pascua florido", a bordo de una pequeña embarcación , sin tripulación, ni velas, ni remeros, la cual durante siglos hizo el milagro de señalar la dirección del viento futuro a los marinos. En recuerdo de estos sucesos se celebra la popular fiesta de La Folia.

PALACIO DEL CORRO. Este palacio renacentista que actualmente acoge la sede del Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera, fue mandado construir en el siglo XVI por el inquisidor Antonio del Corro para acoger a los pobres enfermos de la villa. En su fachada de gusto clasicista y decoración plateresca cuenta con dos escudos blasonados relacionados con el fundador.

CASTILLO DEL REY. Esta antigua fortaleza en la que se basó la defensa del recinto amurallado y del puerto tiene un origen remoto. Sin embargo la actual construcción se hizo a partir de 1.210, año en el que Alfonso VIII concedió el fuero a la villa de San Vicente de la Barquera, sufriendo diversas reformas a lo largo de la historia. Los reyes de Castilla se reservaron el señorío sobre el castillo, cediendo temporalmente su alcaldía a quien les parecía, hasta que finalmente se otorgó su tenencia a los vecinos de la villa, en la persona del su Procurador General en el siglo XV. Actualmente el Castillo, abierto a las visitas públicas, acoge un exposición permanente sobre la historia y la naturaleza del municipio, así como exposiciones temporales de gran interés artístico.

LA MURALLA. La antigua villa medieval de San Vicente la Barquera contaba con un completo recinto fortificado, constituido por el castillo y la muralla que rodeaba la vieja ciudadela alta. En la actualidad se conserva la mayor parte del lienzo norte y parte del sur con las puertas de Asturias o el Peregrino y la de La Barrera, así como la Puerta del Mar recientemente reconstruida.

TORRE DEL PREBOSTE. Robusto torreón que flanquea y defiende la Puerta de La Barrera o de Santander. Según la tradición, fue sede del preboste, oficial real para la recaudación de impuestos en la Edad Media. Posteriormente desempeño la función de Cárcel Pública de la villa.

CONVENTO DE SAN LUÍS. Este monasterio fue construido en el siglo XV bajo el patronato de la casa de Guevara y la advocación de San Luis. De su fábrica original se conserva una gran parte de los muros, ábsides, bóvedas y los arcos góticos rodeados de una espléndida y cuidada vegetación, con algunos árboles singulares que le dan un particular encanto. Regido por frailes franciscanos, entre sus paredes se hospedó Carlos I en el 1517 cuando llegó a España para ser coronado rey.

Cabárceno

El Parque de la Naturaleza de Cabárceno no es un zoológico convencional ni un parque natural. Es un espacio naturalizado por la mano del hombre, a partir de la belleza primitiva de su paisaje kárstico, sobre las 750 ha de una antigua explotación minera a cielo abierto.

En el Parque de la Naturaleza de Cabárceno la vida se desarrolla en el ambiente más natural posible para los animales que lo habitan. Salvo la alimentación que se les facilita, el resto de las actividades están marcadas por su casi total libertad e instinto. Prácticamente todos ellos desencadenan peleas y luchas en época de celo por el control de las hembras y desde luego, salvo el instinto de supervivencia, el resto de sus sentidos son tan salvajes como en su hábitat natural.

En la actualidad por su enorme calidad, las instalaciones del Parque de la Naturaleza de Cabárceno están entre las mejor valoradas por los organismos que vigilan las condiciones de vida de los animales.

Bárcena Mayor

Bárcena Mayor es el único núcleo de población incluido en el Parque Natural Saja Besaya. Se sitúa en una pequeña vega del río Argoza, al pie de las montañas de la divisoria cantábrica. Destaca por lo tradicional de su arquitectura, la claridad de sus límites, preferentemente marcados por las fachadas posteriores de las hileras y la densidad de la trama edificada, que hacen de él un núcleo muy compacto en el que el espacio se aprovecha al máximo, empleando diversas soluciones para adaptar las construcciones al terreno.

El tipo de casa más característico en la aldea responde al modelo de casa montañesa de hábitat rural. En ellas, los muros medianeros sobresalen en la primera planta a partir de ménsulas en "S" para cobijar la solana, que se empieza a introducir en el siglo XVII con la llegada del maiz y la necesidad de tener un espacio donde secar el cereal.

En Bárcena Mayor, Conjunto Histórico - Artístico desde 1979, son obligada visita la iglesia de Santa Maria, del siglo XVII, las antiguas casas rectorales, las casonas montañesas de factura popular, con amplias solanas y soportales abiertos por arquerías de sillería, o las hileras de casas de dos plantas, con soportal, solana y cerramientos de madera, que constituyen en esencia la imagen más representada del modelo de poblamiento montañés.

Potes

Potes es la capital de Liébana, comarca situada en el suroeste de Cantabria, entre varios macizos montañosos: las sierras de Peña Sagra y Peña Labra y el macizo de Picos de Europa. Su situación al abrigo de las montañas hace que tenga un microclima más cálido y seco, diferenciado del resto de Cantabria.

Potes cuenta con un gran patrimonio arquitectónico religioso, civil y popular, además de sus particulares tradiciones, en las que destacamos el Jubileo del monasterio de Santo Toribio.

La historia de esta villa se remonta al medievo, al edificio más simbólico de la villa, la Torre del Infantado, que anteriormente era la Casa del Marqués de Santillana. Se trata de una casa-torre del siglo XV, de planta cuadrada y rematada por cuatro torres angulares terminadas en almenas, que está situado en pleno casco antiguo de la villa. Hay muchas edificaciones en forma de torre, muy próxima a la del Infantado están las de Orejón de la Lama, Calseco, Linares y Osorio.

Respecto a la arquitectura religiosa destacan dos iglesias advocadas a San Vicente, la más antigua del siglo XIV y la nueva, que comenzó a construirse a finales del siglo XIX. También hay dos pequeñas ermitas: la de la Virgen del Camino, y la de la Virgen de Valmayor.

Un paseo por Potes hace transportar al visitante a otra época, con sus callejuelas empedradas y sus casonas populares. No hay nada mejor que perderse por la zona vieja, y en particular por el barrio de la Solana, los puentes de San Cayetano y de la Cárcel, construidos sobre el río que cruza la villa, el Quiviesa.

El lunes es el día más importante para los lebaniegos, se celebra el popular mercado semanal en las que las gentes proceden de todos los puntos de la comarca para ofertar sus productos. Legumbres, fruta, frutos secos, embutidos o quesos producidos por la zona. Muchos de estos productos son la base de su plato más característico, el cocido lebaniego, que se puede acompañar con el típico orujo lebaniego o con el tradicional Té del Puerto.

El viaje a Potes desde la Costa nos deja un buen recuerdo, atravesando unos de los lugares más bellos y pintoresco de Cantabria, como es el Desfiladero de la Hermida.

Santillana del Mar

Esta villa medieval de calles empedradas cuenta con un notable grado de conservación, donde el visitante puede transportarse con facilidad a otros tiempos, y está declarada como Conjunto Histórico Artístico. Se le conoce popularmente como la villa de las tres mentiras, puesto que ni es santa, ni llana, ni tiene mar (aunque el municipio sí lo tiene). La mayoría de sus habitantes se dedican a la agricultura, la ganadería y sobre todo al turismo.

La capital de los que fueran las Asturias de Santillana, considerado uno de los pueblos más bellos de España así la definió ya el filósofo francés Jean Paul Sartre en su obra "La Náusea". Cuenta con algo más de 28 km2 de extensión, es la capital de un municipio de cerca de cuatro mil habitantes en el que, además de la villa de Santillana, se encuentran las localidades de Vispieres, Viveda, Yuso, Ubiarco, Queveda, Mijares, Arroyo, Camplengo y Herran.

Este pequeño municipio es uno de los atractivos turísticos más importantes la región, ya que alberga la Cueva de Altamira, considerada la "Capilla Sixtina" del arte cuaternario y de la que hablaremos en una sección propia de esta página por su relevancia, y un casco histórico bien conservado en el que destaca La Colegiata que data del siglo XII, el edificio más representativo y la joya más importante del románico en Cantabria. También destacan otros edificios como La torre de Don Borja, La torre del Merino, o el Palacio de los Velarde, ambos del siglo XV, junto a ellos destacan también la Casa Palacio de Peredo Barreda, la de los Villa o la de los Bustamante, todas del siglo XVIII.

Bejes

Bejes es una localidad que pertenece al municipio de Cillorigo de Liébana, en la comarca de Liébana (Cantabria, España).

Historia

Se tiene constancia escrita de este pueblo desde el año 946, según manifiesta una escritura recogida en el Cartulario de Santo Toribio de Liébana, en la cual un particular dona a la iglesia de San Pedro y San Pablo de Quiviesa tierras y viñas en Bejes.

Perteneció el lugar al señorío Monasterio de Santo Toribio y posteriormente en el ámbito dominical a Don Tello, ver testimonio en el Libro Becerro de las Behetrias-1351- y estaba privilegiado fiscalmente.

A lo largo de la Edad Moderna, Bejes sigue vinculado a la línea hereditaria de los sucesivos señores de Liébana Don Tello, el Almirante Diego de Mendoza y Leonor de la Vega y desde luego al primer marqués de Santillana, Iñigo López de Mendoza.

Así, se puede probar que seguía perteneciendo a este señorío a lo largo de la Época Moderna, ver Ordenanza de Bejes de 1600 y reforma de 1651, redactadas ante los Escribanos Juan González de Linares y Domingo de Corces Mier; 1739 y el Catastro de Ensenada, que se hizo con los vecinos de Bejes el 5 de julio de 1752 (447 folios).

Un siglo después el diccionario geográfico-estadístico Madoz, 1845-1850, nos dice los habitantes que tiene, que son 140 almas y son 32 vecinos y dice que cosechan trigo, maíz, habas, alubias, patatas, lino, cáñamo y algunas frutas y ganados de todas clases y sobre todo nos dice que se produce queso y mantequilla en grandes cantidades.

Su iglesia parroquial está dedicada a Santa María. En esta localidad se celebra una Fiesta de Interés Turístico Regional: la de San Carlos o del Sagrado Corazón, que se celebra el primer domingo del mes de agosto, cada cinco años, cuando acaba en 0 o en 5. Se inicia en Bejes una peregrinación hasta lo alto del Pico del Sagrado Corazón o San Carlos (2.212 msnm), en el Macizo de Ándara de los Picos de Europa; se oficia una Misa de Campaña, quizá la que se celebre a más altitud de España; seguidamente de la misa se desciende a la campa de las Vegas de Ándara y se celebra una comida y bailes regionales; se desciende al final del día, con antorchas, y continua la fiesta con verbena en la población de Bejes. Sobre el Pico San Carlos se erigió un monumento al Sagrado Corazón de Jesús en el año 1900. En conmemoración, Jesús de Monasterio compuso un «Himno al S

Bejes
Bejes

Bosque de Secuoyas, Cabezón de la Sal

Una de las sorpresas más agradables que me he encontrado últimamente es descubrir que no hace falta irse a California para pasear por un bosque de secuoyas gigantes, sino que lo único que tiene que hacer uno es viajar a las inmediaciones de Cabezón de la Sal y darse un paseo por las cercanías del Monte Corona.

Historia del bosque de secuoyas

La historia del Monumento Natural de las Secuoyas del Monte Cabezón, que así se llama, es singular: durante el franquismo, en los años 40, se decidió plantar más de 800 secuoyas en este monte por su rapidez de crecimiento y así proporcionar madera a la industria del lugar, pero cuando se podían talar ya no interesaba su madera y se dejaron allí plantados. El resultado obtenido es espectacular, un tupido bosque de secuoyas de gran altura, alguna de hasta 36 metros de altura, y una senda que nos permite dar un agradable paseo en todas las épocas del año. El bosque fue declarado Monumento Natural en el año 2003.

¿Como llegar al bosque de secuoyas de Monte Cabezón?

Para llegar a este bosque debemos salir en coche desde Santander y coger la autovía A-67 hacía Torrelavega, para a continuación coger la A-8 dirección Oviedo y salirnos en la salida hacia Comillas. Siguiendo las indicaciones hacia Comillas, a un kilómetro de la salida encontramos a la izquierda en una curva un cartel que indica el lugar, justo en el cartel que indica el límite entre Cabezón de la Sal y Udías, y un pequeño aparcamiento donde deberemos dejar el coche.

Descripción de la ruta

Duración: Media hora - 1 hora

Dificultad: Fácil

Comenzamos la caminata descendiendo por la senda y ya comenzamos a ver las primeras secuoyas a nuestra izquierda, con sus impresionantes troncos y una copa que nos impide ver enteramente el sol.

Las secuoyas, al ser de hoja perenne, tienen hojas durante todo el año. Las vistas tanto en horizontal como hacia arriba son espectaculares, y merece la pena pararse casi a cada paso para disfrutar del paseo.

Bosque de Secuoyas, Cabezón de la Sal
Bosque de Secuoyas, Cabezón de la Sal