Ruta por Cantabria

La Historia nos dice que en el primer milenio a.C. se encuentra un pueblo que los romanos unifican con el nombre de "cántabros". Grupos primitivos con organización tribal, que viven ya dentro de una cultura del hierro.

Los poblados o "castros" cántabros estaban fortificados con murallas de piedra y puertas bien defendidas. Su fuerte resistencia al invasor romano causó asombro en el mundo antiguo, de tal modo que quedó reflejada en los textos históricos y literarios de los autores clásicos con mayor intensidad que la de cualquier otro pueblo hispánico.

Después del año 409, con la desaparición del dominio romano en la península, Cantabria recuperó su independencia, que duraría hasta el 574, con la llegada de los visigodos, que crearon el ducado de Cantabria. Este nombre demostraba la identidad propia de esta zona geográfica aunque, tras un período de confusión, desapareció finalmente durante la Edad Media, cuando la parte oriental fue absorbida por Castilla y la occidental por Asturias.

El establecimiento de la provincia de Santander, ocurrido en 1833, como parte de la reforma territorial de España, dotó a Cantabria de un centro administrativo por primera vez en su historia.

Limita al este con el País Vasco (provincia de Vizcaya), al sur con Castilla y León (provincias de León, Palencia y Burgos), al oeste con el Principado de Asturias y al norte con el mar Cantábrico. La ciudad de Santander es su capital y el municipio más poblado.

- Vamos a hacer 12 paradas -


  1. Castro Urdiales
  2. Laredo
  3. Santander
  4. Suances
  5. Comillas
  6. San Vicente de la Barquera
  7. Cabárceno
  8. Bárcena Mayor
  9. Potes
  10. Santillana del Mar
  11. Bejes
  12. Bosque de Secuoyas de Cabezón de la Sal

Castro Urdiales

Castro Urdiales
Castro Urdiales

Castro Urdiales esta situada en la zona de costa más oriental de Cantabria, entre paisajes de acantilados y preciosas playas. En esta Villa marinera  estuvo la colonia de Flavióbriga.

Una buena forma de comenzar es recorrer su importante puerto y Paseo Marítimo, desde el Parque Cotolino, situado en la zona más oriental, una zona natural con un espectacular saliente de la costa hacia el mar. Podremos ver la bonita playa de Brazomar o el Muelle de San Luis que forma una pequeña bahía. Todo acompañado de bonitas construcciones residenciales que fueron surgiendo a partir del siglo XIX.

Hasta el Parque Amestoy, donde se celebra anualmente, el primer viernes de julio, el Coso Blanco (una fiesta veraniega, declarada de interés turístico regional)

Llegaremos a la zona más popular de Castro, su Puebla Vieja, para perdernos por sus callejuelas hasta la Plaza del Ayuntamiento, rodeada de soportales y llena de típicas tascas, mesones y restaurantes. Justo frente al muelle, donde están atracadas sus típicas embarcaciones y en ocasiones su trainera, La Marinera, una de las más famosas del Cantábrico.

Plaza Ayuntamiento Castro Urdiales
Plaza Ayuntamiento Castro Urdiales

De camino a uno de los lugares más bonitos de la Villa, vemos la Casa de los Chelines, de estilo neogótico y declarado bien de interés cultural en 1991. Más adelante la Ermita de Santa Ana, que está unida al Castillo-Faro a través del puente medieval, hasta llegar al rompeolas.

En lo alto La maravillosa Iglesia de Santa María de la Asunción. Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, de estilo Gótico y contruida entre los Siglos XIII al XV. Pasa a formar parte del bien Caminos de Santiago de Compostela: Camino Francés y Caminos del Norte de España, inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial en 1993, en su ampliación de 2015.

En el siglo XIII, el rey Alfonso VIII impulsó la construcción de este templo de planta basilical al que se accede por una escalinata flanqueada por dos torres. En origen tuvo tres portadas de las que se conservan dos. La principal, en la fachada oeste, enmarcada por un gran arco apuntado abocinado mediante tres arquivoltas y guardapolvo. La puerta de los hombres, de estilo clasicista, es posterior, se construyó en el siglo XVIII.

El interior está dividido en tres naves paralelas y un ábside poligonal. La nave central, de doble altura que las laterales, tiene tres pisos: el primero con arcadas, el segundo con triforio y arcos ciegos, y el tercero con grandes ventanales.

En su interior predominan los motivos vegetales de tradición cisterciense y se conservan dos figuras policromadas a tamaño natural: un Cristo gótico de madera de principios del XIV, y una Virgen de piedra de finales del siglo XIII o principios del XIV.

Una maravilla desde cualquier punto que la mires.

Iglesia de Santa María de la Asunción
Iglesia de Santa María de la Asunción

Muy cerca tenemos el Parque de la Atalaya con buenas vistas y una pequeña playa de roca, El Pedregal, o muy distinta la Playa urbana de Ostende o de Urdiales en forma de concha.

Laredo

Laredo
Laredo

Su interesante historia nos cuenta que en el año 1200, la villa obtiene la jurisdicción para la explotación comercial de la mar, desde el canal de Galizano hasta la desembocadura del Asón. A finales del Siglo XV fue sede del corregidor de las Cuatro Villas de la Costa (con Santander, Castro y San Vicente de la Barquera) y de la Merindad de Trasmiera. Posteriormente se estableció en la villa el Regimiento de Milicias. Fue conocida como 'Bastón de Laredo' y determinó su época de máximo esplendor.

Como puerto real, fue escenario de dos viajes que marcan simbólicamente la España moderna: la partida en 1496 de Juana de Castilla, hija de los Reyes Católicos, a Flandes, donde se casó con Felipe de Borgoña 'El Hermoso' y el regreso, de su hijo el Emperador Carlos V, camino de su retiro en Yuste, cuyo desembarco conmemoran cada año a finales de septiembre.

De esta época se encuentra el conjunto histórico de la Puebla Vieja y el Arrabal, en torno a la Iglesia de Santa María de la Asunción, donde se conservan las casas fuertes de los principales linajes de la villa, y aún pueden verse restos de la muralla defensiva.

En el Laredo actual se distinguen tres zonas: La Puebla Vieja, el primer Ensanche y la prolongación de este hasta el Puntal.

La Puebla Vieja y el Arrabal, son la parte más antigua que se conserva de la villa de origen medieval. En esta zona se conservan restos de la muralla y está la Iglesia de Santa María de la Asunción, uno de los edificios más importantes del gótico de Cantabria. Su origen data de los inicios del siglo XIII, época de la que han sobrevivido cuatro naves. En ella destaca el retablo de La Virgen de Belén, descrita por los expertos como 'la más bella obra de escultura policromada de arte flamenco en Cantabria'.

A los pies de Santa María se dispone la Puebla Vieja, configurada alrededor de tres rúas de este a oeste: San Martín (donde se encuentra la iglesia más antigua de la villa) Enmedio y Ruayusera, y otras tres de norte a sur: Ruamayor, Carnicerías Viejas -hoy San Marcial- y Santa María. En ellas encontramos edificaciones de carácter popular con otras nobles, tanto civiles como religiosas, de la época medieval y moderna. Anónimas y otras vinculadas a los grandes linajes de los siglos XV-XVIII, como las de Palacio de Zarauz, la Casa de la Familia Pelegrín, el Convento de San Francisco o la Casa de los Alvarado.

Entre la Puebla y el puerto pesquero está el Ensanche, donde destacan edificios públicos como el mercado, obra del arquitecto Eladio Laredo, o el centro cultural Doctor Velasco. Al norte, junto al puerto, se encuentra la boca de un túnel que pasa bajo el Monte de la Atalaya, un fantástico paseo que lleva a un mirador.

AL final, en el Puntal, se encuentra el Club Náutico.

Monte de la Atalaya
Monte de la Atalaya

La Puerta del Merenillo, está ubicada al final de la calle de Carnicerías Viejas, hoy San Marcial y formaba parte de la muralla del Siglo XIII.

La Puerta del Merenillo
La Puerta del Merenillo

Santander